Por Galicia sobrevuela desde hace meses el fantasma del sorpasso. Lo ocurrido estas últimas semanas empeora las expectativas socialistas. Encuestas aparte, si finalmente se confirma, las consecuencias pueden ser imprevisibles. Y no solo en Santiago de Compostela; también en Ferraz. Asumida la victoria del PP, todo dependerá de si Alberto Núñez Feijóo logra revalidar la mayoría absoluta, empresa difícil pero factible. Así que una de las grandes incógnitas es saber qué partido liderará la alternativa gallega. Importante cuestión si vuelve a gobernar el PP. Pero delicada, sobre todo, si se plantea la posibilidad de un tripartito entre En Marea-Podemos, el PSdeG-PSOE y el BNG por los repartos de poder. En ese escenario, un tercer puesto para los socialistas es, de lo malo, lo peor: aun con un Gobierno a tres, no sería lo mismo presidir la Xunta que entrar en ella como tercera fuerza política.
La encuesta preelectoral del CIS, hecha pública este jueves, horas antes de dar el pistoletazo de salida a la campaña, dibuja un mapa de Galicia en el que, en un Parlamento que tiene 75 escaños, el PP renueva su mayoría absoluta (40-41) y augura un posible adelantamiento de En Marea-Podemos (15-17) al PSOE (16); el BNG lograría 2 asientos; y Ciudadanos, 0-1. Un previsible terremoto por la izquierda cuyas consecuencias podrían sentirse en Madrid. Un resultado malo del PSdeG-PSOE incrementará la presión sobre Pedro Sánchez: no es solo su partido, Xoaquín Fernández Leiceaga es también su candidato.
Una situación que debilitaría, pues, su posición cuando el intento de formar Gobierno central se retome, a partir del 26 de septiembre. Si los partidos, como dicen, quieren evitar las terceras elecciones generales en un año, las negociaciones tendrán que ser más ágiles y productivas que nunca: quedará apenas un mes para que el 31 de octubre se agote el plazo para que el Congreso invista presidente del Ejecutivo. Y si no lo consiguen, el Rey disolverá las Cortes y los españoles volveremos a votar en diciembre.
El CIS también augura un mal resultado de los socialistas en el País Vasco. E Idoia Mendia es, como Xoaquín Fernández Leiceaga, el candidato de Ferraz. Si se cumplen los pronósticos, el PSE-EE perdería ocho escaños, por lo que pasaría de los 16 actuales a la mitad (8). Y no hace tanto que el lendakari fue Patxi López, es decir, un socialista.
Así las cosas, el análisis y la digestión de los resultados del 25S se mezclarán con las negociaciones en el Congreso de los Diputados. Si al PSOE todo le va mal y el “no es no” persiste, el debate abierto en su seno sobre la conveniencia de una “abstención responsable” hacia un gobierno de Mariano Rajoy se podría traducir en la convocatoria de un Comité Federal que redefiniera el escenario. Para evitar los terceros comicios, esa reunión tendría que celebrarse antes de finales de octubre, con tiempo para que Rajoy volviera al Congreso antes del 31 de octubre. En cualquier caso, la presión sobre Sánchez sería casi insoportable.
A pesar de todo, y a la vista del CIS, el candidato gallego del PSOE se aferra al “alto porcentaje de indecisos” y estima que “la competición en Galicia está abierta”. La campaña se aventura decisiva: el PP ansía una mayoría absoluta de Alberto Núñez Feijóo que ate la Xunta y debilite a Pedro Sánchez, mientras el secretario general socialista se la juega con Xoaquín Fernández Leiceaga.