Empezaba el duelo en el estadio de Gran Canaria con ambiente festivo. A la vez que el balón comenzaba a rodar, a miles de kilómetros al norte el hermano baloncestístico de los amarillos se proclamaba campeón de la Supercopa ACB.
Con la misma felicidad de la grada, ambos equipos se lanzaron desde el comienzo a un ida y vuelta loco, aunque sin demasiadas ocasiones claras. Las Palmas, sin su pareja de centrales titular Bigas-Lemos ni el mediático pero efectivo Kevin Prince Boateng, no iba a renunciar a su estilo: mimar la pelota, sacándola jugada desde atrás y usar a Roque Mesa de hilo conductor entre tanto canarión jugón de medio campo hacia delante (8 de los 11 titulares de Las Palmas son de Gran Canaria).
Por el lado blanco, Zidane rompió la BBC dejando a Benzema en el banquillo y dando entrada a Morata. Para cubrir la baja de Casemiro, el francés apostó por Asensio para acompañar, esta vez por delante, a la dupla Kroos-Modric. Atrás, Nacho sería el encargado de suplir al lesionado Marcelo.
Con estos mimbres, Las Palmas buscaba el dominio a través del control del balón y el Madrid quedaba al acecho del error amarillo para aprovechar los espacios y tantear las capacidades de Varas bajo palos. Así, estos estilos complementarios depararon una primera mitad entretenida.
Sin embargo, hubo que esperar a que pasara la primera media hora de partido para que llegara la acción al marcador. Primero, en el minuto 33, una internada en el área de Nacho por la izquierda, emulando al mejor Marcelo, acabó con un chut del canterano rechazado por Varas, mandando el balón directo a la testa de Asensio, que con un cabezazo convirtió el rebote en el primer tanto de la noche.
Las Palmas no se amilanó con el contratiempo y no tardó en responder. Cinco minutos después, Momo centró desde la izquierda, el rechazo le cae a Tana a los pies dentro del área para que, aprovechando la escasa reacción por parte de la zaga blanca, controlara, se abriera hueco y mandara un chut cruzado para poner el empate a uno.
Quince disparos del Real Madrid (cinco a puerta) por cuatro de Las Palmas (tres entre palos) fue el bagaje ofensivo de una primera mitad en la que las propuestas surtieron efecto a su manera: el balón para Las Palmas y el peligro para el Madrid, pero aun así, la efectividad amarilla permitió la igualada en el marcador.
Para la segunda mitad, el arranque dejó entrever más de lo mismo. Las Palmas sacaba la pelota desde su área sin presión alguna por parte de los blancos pero se atragantaba a la hora de pasar de la línea de tres cuartos. Zidane se dio cuenta a tiempo y activó un plan B consitente en una ofensiva total.
Justo antes del minuto 60, Benzema entraba en el campo en lugar de Asensio. Así, el Madrid se situaba sobre el campo con un 4-2-4 y una orden clara: presionar desde la misma línea de fondo.
De esta manera, con Roque Mesa ahogado y el juego situado al borde del área de Navas, el gol no tardó en llegar. Siete minutos después de entrar, Benzema fue el autor del 1-2 tras aprovechar otro rebote después de un rechazo de Varas a un tiro de Cristiano.
Esta vez sí, Las Palmas se desdibujó y dejó al Madrid como amo y señor del partido. Setién trató de reaccionar tras el gol en contra dando entrada a Araujo por Momo. Zidane siguió con su ronda de sorpresas y en el minuto 72 sacó a Cristiano del campo para meter a Lucas Vázquez, retirándose el portugués al banquillo con cara de pocos amigos.
Las Palmas estaba en estado moribundo pero a la vez el Madrid no terminaba de romper el partido a su favor. Dominaba, tenía la pelota y creaba peligro y su rival era incapaz de dar dos pases seguidos.
Pero pese a tener todo a favor, cuando el partido entraba en su recta final con un triunfo visitante más que evidente, la única llegada de peligro amarilla en toda la segunda parte resucitó el espíritu local y traspasó los fantasmas al lado blanco. Era el minuto 85 y un centro de Tana llegó a Vicente Gómez, que con un sutil toque de cabeza habilitó a Araujo, que de nuevo volvió a aprovechar un rechazo de Casilla tras su propio tiro que le dejó el balón sobre la línea de gol con la única misión de empujarla. Este muerto estaba muy vivo y Las Palmas rescató un empate de la nada en el último momento.
-Ficha técnica:
2. Las Palmas: Javi Varas; Míchel Macedo, David García, Aythami Artiles, Dani Castellano; Roque Mesa; Momo (Araujo, min. 69), Vicente Gómez, Jonathan Viera (El Zhar, min 54), Tana; y Livaja (Lemos, min. 88).
2. Real Madrid: Kiko Casilla; Carvajal, Varane, Ramos, Nacho; Modric, Kroos, Asensio (Benzemá, min. 64); Bale, Morata (Isco, min. 80) y Cristiano Ronaldo (Lucas Vázquez, min. 72).
Goles: 0-1, min. 33: Marco Asensio. 1-1, min. 38: Tana. 1-2, min. 67: Benzemá. 2-2, min. 85: Araujo.
Árbitro: Xavier Estrada Fernández (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla a los jugadores locales Roque Mesa (min. 23), David García (min. 54) y Tana (min. 90+1), y a los visitantes Kroos (min. 58) y Carvajal (min. 77).
Incidencias: partido disputado hoy en el Estadio de Gran Canaria, ante 22.520 espectadores, según informó el club local. Realizó el saque de honor el equipo de vela del Real Club Náutico de Gran Canaria que se proclamó campeón del mundo en la Clase 420.