El farmacéutico comunitario, en su labor asistencial habitual, resuelve numerosas consultas sobre patologías oculares e informa a los pacientes sobres la utilización de medicamentos por vía oftálmica.
Cada segundo jueves del mes de octubre se celebra el Día Mundial de la Visión con el objetivo de sensibilizar sobre la discapacidad visual e informar de las opciones para mantener una adecuada salud ocular. El farmacéutico comunitario, en su labor asistencial habitual, atiende numerosas consultas de los pacientes sobre patologías oculares. Entre las más frecuentes cabe destacar:
Por otra parte, el farmacéutico interviene en la dispensación y el seguimiento farmacoterapéutico de los tratamientos oftálmicos prescritos. Asimismo, informa a los pacientes sobre la administración de los medicamentos por vía ocular:
Los colirios son disoluciones o suspensiones estériles acuosas u oleosas, de uno o más principios activos, destinados a su instilación en el ojo. Al ser líquidos estériles los colirios se contaminan fácilmente si el manejo no es correcto. Una vez abiertos los colirios tienen una caducidad de un mes, por lo que hay que estar especialmente atentos o usar monodosis. Una de las primeras precauciones que debemos tomar a la hora de administrar un colirio es evitar que se contamine, por lo que es recomendable lavarse siempre las manos antes de manipular estos medicamentos. Para facilitar la aplicación del colirio, lo adecuado es bajar el párpado inferior, depositando las gotas en la cavidad que se forma. Ayuda en el procedimiento el inclinar la cabeza un poco hacia atrás y hacia el lado del ojo donde se administrarán las gotas. Para evitar la contaminación del medicamento, es importante que la punta del aplicador no entre en contacto con ninguna superficie del ojo. A la hora de utilizar un colirio es también fundamental aplicar el número exacto de gotas prescritas, y a continuación parpadear un par de veces para extender las gotas por toda la superficie ocular. Se aconseja que posteriormente se cierren los ojos durante unos minutos, para limpiar el exceso de líquido que pueda derramarse. Si se necesitase aplicar un segundo colirio, es mejor esperar unos minutos para que se pueda absorber correctamente el primero. Con todas estas precauciones, conseguiremos unas óptimas condiciones para que el medicamento pueda desarrollar plenamente la acción esperada.
Los baños oculares son disoluciones acuosas estériles, destinadas a lavar o bañar el ojo o a impregnar los vendajes que se apliquen al ojo.
Están indicados en el tratamiento de infecciones, procesos inflamatorios o, simplemente, para eliminar de la superficie ocular contaminantes o cuerpos extraños. Se utilizan, también, en la preparación previa a la intervención quirúrgica. En general, no se utilizan fármacos muy activos en baños oculares. Suelen ser soluciones antisépticas o suero fisiológico.
No lo olvide: pregunte siempre a su farmacéutico. Él le informará sobre éstas y otras cuestiones relacionadas. Y recuerde que la intervención farmacéutica supone una elevada garantía en el proceso global de efectividad y seguridad de los tratamientos con medicamentos, así como en la educación en la salud.