Editorial

La legislatura más difícil del PP

Domingo 30 de octubre de 2016
Tras más de diez meses de gobierno en funciones, Mariano Rajoy era ayer investido en un clima ciertamente extraño. La voladura interna del PSOE a manos de Pedro Sánchez deja la iniciativa de oposición a Podemos, de quien Pedro Arriola dijo en su momento que era “flor de un día”.

Ese es, precisamente, el primer reto de Rajoy: la izquierda radical. Con independencia de su falta de proyecto estable y de sus movimientos internos, Podemos es un adversario bastante más a tener en cuenta de lo que algunos piensan. Por de pronto, ocupan el lugar del PSOE tanto en la izquierda como en la oposición, y es un hecho que el PP no podrá contar con ellos en prácticamente ninguna cuestión de estado.

Salvo Ciudadanos y -con muchos matices- el PNV en cuestiones puntuales, el PP tendrá muy complicado llegar a acuerdos con el resto de la Cámara: antisistema, separatistas y la incógnita que es desde ayer el PSOE. Pero es lo que han decidido los electores, quienes con su voto han mandado un mensaje claro a la clase política: no se fían de volver a dar mayorías absolutas, obligando a los partidos a entenderse. Llega, pues, la hora de la política de verdad, no la de redes sociales ni tertulias. Y es ahí donde el PP deberá empezar a fajarse desde hoy mismo.