Opinión

CUBA: BUENOS PROPÓSITOS EUROPEOS

Viernes 20 de junio de 2008
La Unión Europea ha decidido levantar las sanciones diplomáticas contra el régimen cubano, reafirmando su voluntad de abrir un dialogo político “reciproco, incondicional, no discriminatorio y orientado a conseguir resultados”. La decisión, cuya efectividad será revisada dentro un año, busca promover la democracia en la isla, ofreciendo un diálogo “global y abierto” sobre “todas las cuestiones de interés mutuo”. Sin embargo, poco después de conocer la decisión, los Estados Unidos, a través del portavoz del Departamento de Estado Tom Casey, se han mostrado particularmente críticos, acusando a la UE de “legitimar” a un régimen dictatorial.

La iniciativa de la Unión Europea representa una señal de “reconocimiento” de los cambios emprendidos por Raúl Castro y un estímulo para que el proceso continúe. En medio de las discusiones sobre una redefinición del estatuto de la Unión y sobre todo de su política exterior, la decisión representa una prueba de carácter y un ejercicio de independencia: a pesar de las presiones estadounidenses y de la firmeza de su postura, la UE ha mostrado su autonomía en política exterior y la libertad de actuar de forma diferente. El resultado alcanzado ha dependido especialmente de la postura asumida por la diplomacia española que siempre ha insistido que las sanciones eran inútiles y hasta contraproducentes. Se espera que la decisión de la UE produzca un efecto positivo, animando al Presidente Raúl Castro a adoptar nuevas medidas de liberalización. El proceso de diálogo deberá incluir todos los ámbitos, centrándose especialmente en temas de naturaleza política, en el respeto de los derechos humanos y en la cooperación en general. La Isla parece deseosa de cambios. La estrategia del cambio –suponiendo que el propósito del mismo sea genuino- es que lejos de asistir a una Perestroika cubana, el nuevo mandatario está promoviendo reformas graduales en todos los sectores (hasta el monetario). El camino es aún largo y lleno de dificultad: por lo tanto va impulsado a través de acciones que demuestren confianza y aperturismo. Ahora le toca a Cuba no decepcionar.

TEMAS RELACIONADOS: