El reelegido presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha cerrado el XVI Congreso del Partido Popular, celebrado en Valencia, con un discurso que contiene los aspectos más importantes de su acción política hasta las próximas elecciones generales. Pero también ha sido un discurso de afirmación de sí mismo como líder, en un momento en el que su liderazgo ha sido cuestionado públicamente por María San Gil y privadamente por una parte de la militancia.
Él no es ya el designado por Aznar, ha venido a decir, al insistir una vez más y dirigiéndose a los militantes, en que “me habéis dado vuestra confianza. Yo estoy aquí porque vosotros me habéis puesto”, en referencia al
apoyo mayoritario de los compromisarios que votaron por su candidatura. Con el 84,24 por ciento de los votos, Rajoy ha alejado las críticas del congreso a la búlgara, pero a costa de haber recibido
el menor apoyo de la historia de su partido.
Pero también ha lanzado un mensaje de integración: “El partido lo componemos todos. Yo no puedo hacer mi trabajo sin vuestra ayuda. No voy a prescindir de nadie. No podría. Y con la mayor humildad, solicito la ayuda de todos”. Y ha añadido: "Volved a vuestras casas con esta convicción: España nos necesita. Decid a todos que estamos más unidos, que hemos afianzado nuestros principios, que hemos mejorado nuestros instrumentos y refrescado nuestras ideas, que estamos preparados para ganar y que vamos a trabajar sin desmayo".
Esperanza Aguirre, fuera de las intervenciones programadas del Congreso, en un encuentro con los periodistas, ha mostrado su disconformidad con ese mensaje. "
Soy el verso suelto dentro del poema", dijo. Y consideró, tras conocer el equipo de Rajoy, que con quien debía haber sido integrador es con los críticos, "ser integrador con los del botafumeiro es muy fácil".
María Dolores de Cospedal, ya como nueva secretaria general del partido en lugar de Ángel Acebes, daba minutos antes un discurso en el que llamaba a los dirigentes y militantes del partido a apoyar a Mariano Rajoy en su nueva estrategia para relanzar al partido y llevarle al Gobierno.
El propio Rajoy ha vuelto a explicar en qué consiste esa estrategia. Frente a las críticas en sentido opuesto de Ángel Acebes, Jaime Mayor Oreja y especialmente José María Aznar, Mariano Rajoy, hoy como ayer, ha hecho suyos los valores que definen al Partido Popular. Pero ha expresado también la necesidad de que los españoles sepan qué representa en realidad su partido. Y entre esas características está la predisposición a mantener acuerdos de Estado con el Partido Socialista y de gestión económica con los nacionalistas.
Así, el líder del PP ha definido las líneas principales de su proyecto de oposición, con "
gestores eficaces y honrados" para trabajar de forma "tenaz, vigilante y constructiva" y "exigir disciplina" al Gobierno.
"España necesita un instrumento político eficaz, fiable y al que no le tiemblen las rodillas a la hora de cumplir", ha manifestado. Y el PP está, según su líder, para ofrecer "eficacia económica y bienestar", hacer de "España una nación fuerte" en el escenario internacional y garantizar "la igualdad de todos los españoles". "Todo el mundo sabe que con nosotros se vive mejor", ha sentenciado Rajoy que presentará una serie de medidas a Zapatero para que mejorar la situación económica actual.
En cuanto a la lucha contra el terrorismo, Rajoy también se ha comprometido a apoyar "todas las medidas" que el Gobierno adopte para contribuir a la "derrota" del terrorismo de ETA, pero también ha advertido:
"Estaremos vigilantes para que no vuelva a las andadas y a los errores del pasado". Ha subrayado que este partido apuesta por una actitud "inequívoca e inalterable" frente al terrorismo "sin dudas, sin vacilaciones, sin atajos y sin pasteleos".
A continuación, Mariano Rajoy ha dicho que el Partido Popular estará "siempre" con las víctimas del terrorismo y ha remarcado que a su juicio "es preciso recordarlas permanentemente, y no queremos que ni el tiempo ni la comodidad ni el apremio de otros temas debiliten nuestra constancia en este compromiso".
En el último día del Congreso, no ha habido voces críticas frente a los micrófonos. Cospedal, el presidente de Nuevas Generaciones Nacho Uriarte, el presidente valenciano Francisco Camps… También ha hablado otro de los defensores de la línea política de Rajoy, el líder de UPN y presidente de Navarra Miguel Sanz. Sanz, incluso, ha lanzado un ataque al "alvero mediático", en el cual, "ha habido varios lances que merecían una respuesta. No quiero rematar faena alguna, que sólo corresponde hacer a Mariano Rajoy". Pero Sanz ha sido, a su vez, el único de los “oficialistas” que ha mencionado a María San Gil. Y lo ha hecho recordando también a otras voces críticas, pero que no están ya en la dirección del PP, como Ángel Acebes y Eduardo Zaplana. También ha mencionado a José María Ortega Lara.