Opinión

Es mejor, pero no es bueno

José María Cernuda | Sábado 26 de enero de 2008
Desde el primero de Enero, el Impuesto de Matriculación ha sido modificado. Hasta la fecha, en el momento de la compra de un coche nuevo, era necesario pagar un impuesto que para los coches de gasoliona de menos de 1.600 centímetros cúbicos y diésel de 2.000 c.c. era del 7 por ciento. El otro tramo del impuesto era del 12 por ciento.

Desde la implantación de este impuesto, en la década de los 80, todos los sectores de la automoción han pedido su eliminación y de hecho, es uno de los escasísimos vestigios impositivos anteriores del IVA.

Nos "venden" el nuevo impuesto como más justo, más ecológico y más democrático por cuanto grava en función de lo que el coche contamina. Item más: los coches de bajo poder contaminante, ya no tributan.

Y esto es cierto sólo a medias. porque no es verdad que se tribute por lo que se coontamine, sino por lo que "se supone que se contamina". Quien más CO2 arroja a la atmosfera es quien más circula, no quien tenga en su ficha de homologación una cifra más baja. Así, una autocaravana que sólo circula 2.000 kilómetros en un año, contamina infinitamente menos que un turismo de un profesional que recorre 100.000 kilometros. Aquella pagará un 14,75 por ciento y éste absolutamente nada.

No es cierto por lo tanto que el nuevo impuesto sea más justo, ni que "paga quien contamina". No era bueno el anterior y tampoco este es bueno. Otra cosa es que la política (o mejor, el partidismo) haga juegos malabares con la opinión de los usuarios.

TEMAS RELACIONADOS: