La Royal Opera House, el emblemático teatro sito en Covent Garden, ultima los detalles para su particular inauguración del periodo navideño con un clásico de estas fechas: la producción de Robert Wright de ‘El Cascanueces’, el ballet compuesto por Tchaikovsky, que el bailarín, coreógrafo y director británico produjo con enorme éxito hace treinta años para contar la historia de Clara, la protagonista que él imaginó en los pasos marcados por las geniales notas del compositor ruso. La ya mítica producción de Peter Wright que podrá verse de nuevo cuenta la historia de Clara - interpretada en su estreno hace treinta años por la bailarina del Royal Ballet Francesca Hayward -, la joven cuyas Navidades dan un vuelco a raíz de la visita de su padrino, Drosselmeyer, un misterioso mago fabricante de juguetes muy especiales, que anhela romper deshacer la maldición que ha convertido a su sobrino, Hans Peter, en un muñeco cascanueces vestido con el típico uniforme militar ruso. Cuando el hermano de Clara arroja el muñeco de madera al suelo, comienza una guerra entre los soldados de jengibre y los ratones, quedando Clara en medio de la contienda junto a su muñeco, que acaba por convertirse en príncipe. Este argumento está basado en la adaptación de Alejandro Dumas de la obra “El cascanueces y el rey de los ratones”, de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.
Ahora, este mes de diciembre de 2016, ‘El Cascanueces’ va a desplegar de nuevo toda la fuerza del Royal Ballet con un vestuario que suma más de 600 piezas de caracterización que datan del estreno mundial de la producción de Peter Wright en 1984. Esto, junto a la popular y exquisita partitura de Tchaikovsky y a fragmentos conservados de la coreografía original de Ivanov, como el pas de deux del Hada de Azúcar y el Cavalier, recogen la esencia de la coreografía original. Un árbol de Navidad que crece mágicamente, una batalla entre soldados de juguete, un ejército de ratones y el famoso papel del Hada de Azúcar, interpretado por la bailarina principal del Royal Ballet, Lauren Cuthbertson, con su príncipe, Federico Bonelli, vuelven a convertir este ballet, presentado por Darcey Bussell, en cita indiscutible de la Navidad no solo para quienes tengan la suerte de viajar al teatro londinense, sino también para los que acudan a los diversos cines – en Madrid, por ejemplo, el Proyecciones, el Palafox y el Paz - que emitirán la señal procedente de las seis cámaras presentes en el teatro. El ballet cuenta además con la Royal Opera House Orchestra, dirigida en esta ocasión por Boris Gruzin.