Editorial

El PSOE, Cataluña y la Constitución

Domingo 04 de diciembre de 2016

Recientemente, Meritxell Batet y Soraya Sáenz de Santamaría debatían sobre “el encaje de Cataluña en la Constitución”. Nada nuevo, por otra parte. La postura de Batet es la de gran parte del PSOE -afines o no a Sánchez-: el “problema” de Cataluña se arregla reformando la Constitución e implementando un modelo federal.

Igual que el resto de sus compañeros de partido, Meritxell Batet tampoc ha explicado en esta ocasión qué entienden los socialistas por “federalismo”; quizá porque ni ellos mismos lo tienen muy claro. Eso sí, ha apelado a un “consenso” bastante sui generis, por cuanto se pone frente al PP en materia de modelo territorial pero acto seguido reclama su concurso por necesidad imperiosa. E imperiosa sin duda es, por cuanto la Constitución requiere unas mayorías muy cualificadas para un proceso de reforma constitucional.

Para solucionar la cuestión catalana hace falta algo más que reformar la Constitución. El tema viene de lejos, más concretamente cuando en la etapa de gobierno de Felipe González se transfirieron a Cataluña -y al resto de comunidades autónomas- una serie de trasferencias que debilitaron sobremanera al Estado. Y para eso ahora apenas hay remedio. Se trata, fundamentalmente, de hacer política con mayúsculas sin olvidar que las leyes están para hacerse respetar, por más que los nacionalistas piensen lo contrario y los socialistas catalanes miren hacia otro lado. Dicho esto, la reforma constitucional resulta imprescindible para que los partidos de ámbito estatal recuperen la iniciativa y voten todos los ciudadanos españoles y no sólo una parte como quieren los nacionalistas.