El líder del PSC, Miquel Iceta, ha asegurado este miércoles que ha constatado en su reunión con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, un "cambio de actitud" del Ejecutivo respecto a Cataluña, pero ha advertido de que con esto no es "suficiente" porque se requieren "hechos" y "vamos tarde".
Iceta ha mantenido una reunión de una hora con la vicepresidenta en la sede de la Delegación del Gobierno en Barcelona, antes del encuentro de la número dos del Ejecutivo con la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas.
En declaraciones a los periodistas después de la reunión, el líder socialista ha señalado que es "la hora de hablar pero sobre todo la hora de actuar" y, en este sentido, ha dicho que ha constatado un "cambio de actitud" en el Gobierno, que cree que ahora debe traducirse en "hechos" pues "llevamos mucho retraso" en el diálogo entre los gobiernos catalán y central.
En una reunión de tono "cordial", Iceta también ha trasladado a Sáenz de Santamaría la necesidad de abordar la reforma constitucional, algo que se debe hacer sin "apresurarse" ni "frivolizar" para llegar a los "consensos" necesarios.
Así, ha apostado por empezar a trabajar en mecanismos que permitan ver "cuáles son los puntos que suscitan más acuerdo y cuáles en los hay mayor distancia" en la reforma de la Carta Magna, para que en el momento en el que se pueda abordar el debate "llevemos todos los deberes hechos", ha dicho.
El líder del PSC no ha desvelado si la vicepresidenta ha puesto sobre la mesa alguna propuesta concreta para Cataluña, pero ha detallado que le ha escuchado y ha tomado "muchas notas".
En cuanto a las críticas del Govern porque Sáenz de Santamaría se reúna antes con la oposición en Barcelona que con los dirigentes de la Generalitat, Iceta ha opinado que cuanto "más diálogo, mejor". Pues el principal objetivo, ha proseguido, es que todo el mundo contribuya para lograr una "relación normalizada" entre los dos ejecutivos, y ha advertido: "Vamos tarde".
"Entre dos gobiernos que hace demasiado tiempo que no se hablan, un cambio de actitud no es suficiente, conviene que haya hechos; confío que habrá hechos en los próximos meses que desbloqueen el diálogo", ha incidido.
El socialista ha descartado articular una alternativa de partidos de la oposición para representar a Cataluña en la Conferencia de Presidentes, pues ha querido dejar claro que la forman sólo presidentes autonómicos.
Así, ha señalado que su formación se "esforzará" para hacer cambiar de opinión al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, pues considera que es "inconcebible" que Cataluña no tenga voz en esta conferencia porque el dirigente catalán haya decidido no acudir.
El Gobierno catalán ha recibido con "extrañeza" la noticia de la visita de la vicepresidenta del Gobierno a Barcelona para reunirse con Miquel Iceta (PSC) e Inés Arrimadas (Ciudadanos), sin haber concretado aún la fecha de su anunciado encuentro con el vicepresidente Junqueras.
Fuentes de la Generalitat consultadas por Efe han valorado como un "buen indicio" que Sáenz de Santamaría haya ido a Cataluña hoy a tomar el pulso al "mundo social, político y asociativo", lo que representa un "cambio de actitud" con respecto a los últimos años. No obstante, desde el Govern consideran "extraño" y "sorprendente" que la número dos del Ejecutivo de Mariano Rajoy prefiera reunirse de antemano con el primer secretario del PSC y la líder de Ciudadanos en Cataluña antes que con el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras.
El pasado 21 de noviembre, Junqueras remitió una carta a Sáenz de Santamaría para invitarla a una reunión en Barcelona para iniciar un "diálogo fluido" sobre la agenda política catalana, un encuentro que la vicepresidenta del Gobierno dijo que celebraría "encantada".
Fuentes del Govern han considerado positivo que Sáenz de Santamaría se reúna con los líderes de la oposición en Cataluña, pero han advertido de que es con las instituciones catalanas con las que debe intentar desbloquear los asuntos pendientes. Por ello, las citadas fuentes consideran que la vicepresidenta debería fijar "pronto" la fecha de su encuentro con Junqueras.