Opinión

Sánchez, la mosca del PSOE

Y DIGO YO

Javier Cámara | Jueves 08 de diciembre de 2016

Pedro Sánchez vuelve a meter el dedo en el ojo a la gestora de su propio partido. Un poco más, si cabe, al encargado de dirigir de forma temporal al PSOE. Y es que el ex secretario general de los socialistas y ex candidato a la Presidencia del Gobierno tiene previsto volver a celebrar un acto en Asturias con las bases críticas con la actual disposición del partido, que es precisamente la región donde gobierna el presidente de susodicha gestora.

Es verdad que Sánchez puede hacer lo que quiera, ir a donde quiera y reunirse con quien quiera. No es menos cierto que un acto en Valencia y otro en Asturias en dos meses no resulta especialmente escandaloso, pero no parece que ayude a la marcha de un partido que pide, reclama, necesita, que todos remen en la misma dirección.

Molesta, como esas moscas de la famosa frase que dan vueltas y no se marchan nunca, y así se ha criticado, que mientras unos están por sacar al PSOE del bache, por darle un sitio preponderante en las tareas de oposición con negociaciones para arrancar “cosas” al PP del Gobierno y dejando a un lado en este sentido, por ejemplo, a Podemos, otros sigan en “modo congreso”.

El PSOE no está para muchas guerras. El triste espectáculo ofrecido en Ferraz que dio con Sánchez fuera de los órganos de dirección está aún reciente en la retina de la ciudadanía en general y de los socialistas en particular. No parece una mala idea esperar a que se calmen las aguas y con más tranquilidad y sosiego celebrar un congreso en el que elegir al que ha de devolver al partido a su ser.

Y digo yo: vista la deriva de los acontecimientos, ¿seguirá Sánchez pensando en “aliarse” con Podemos y viendo con buenos ojos el referéndum en Cataluña? ¿Puede el ex líder socialista seguir optando a su reelección vendiendo independencia y populismo? ¿Qué recorrido tiene en el seno de un partido un candidato que está apoyado de forma notable por miembros de otro partido?

Además, ¿ya se ha olvidado de que lo único que hizo fue perder votos a cada elección a la que se presentaba? Lo peor de casi todo en la vida es no saber cuándo hay que dar un paso al lado. Pues nada, seguiremos viéndole revolotear. Y también seguiremos viendo las palmotadas para que se aparte o se vaya.

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