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Messi sostiene la candidatura del Barcelona en Pamplona | 0-3

JORNADA 15: OSASUNA 0 BARCELONA 3

Diego García | Sábado 10 de diciembre de 2016
El argentino desatascó una posesión impotente de los suyos. Por Diego García

El bloque de Luis Enrique salió determinado a zanjar los tres puntos y la recuperación de sensaciones de una tacada precoz. Impuso un monólogo en el manejo de la posesión que, gracias a la movilidad de Messi, Arda e Iniesta, se conduciría hacia un torrente de ocasiones de las que el bloque rojillo, encerrado en campo propio, sobreviviría contra pronóstico. Mascherano y Rakitic constituyeron las únicas piezas titulares a enfriar en la banca, a pesar de medirse al colista de la competición.

Antes de la primera media hora, en la que Osasuna enlazaría su única contra peligrosa, ideada por De Las Cuevas y que Oriol Riera no llegó a materializar por poco, la circulación blaugrana deshizo la acumulación defensiva navarra, sobre todo desde la superioridad por el perfil de Alba. En su punto máximo de revoluciones -ese primer cuarto de envite-, Luis Suárez chutó demasiado cruzado y lució cuerpeo en el baile con su par para terminar estrellándose en la madera. Su derechazo, en escorzo, remarcó el abuso catalán, que enclaustró a los de Caparrós con fluidez y punzón entre líneas.

Nauzet negaría a Messi su ancestral magnetismo en relación con la portería. La Pulga, creador asociativo y definidor, en crecimiento exponencial con el pasar del tiempo de partido, marró dos manos a manos con el meta local. En una de sus suertes favoritas, el careo definitivo, se empotró con el pie del portero, en la primera opción, y con la mano del guardameta, en la segunda. Ni el envío raso imprevisto ni la sutil vaselina valieron para inaugurar el electrónico entonces.

Montado sobre una convicción atrincherada, que dejaría de hacer aguas con el paso de los minutos, Osasuna fue ganando consistencia hasta conquistar la victoria parcial que suponía irse a vestuarios con empate a cero. Le faltó al Barça mantener la velocidad combinativa inicial para desestabilizar a los apocados locales, que no combinaban tres pases seguidos. A falta de atino en el remate, los de Luis Enrique dominaron y merecieron ir por delante al descanso. Faltaría por comprobar si las urgencias y la impaciencia ejercerían como factores en la ejecución de los visitantes, que firmaron registros cercanos al 80% de posesión.

La cabalgada de Sergio León contra los centrales culés, tras una pérdida catalana, que concluyó en parábola y estruendo del larguero, dio apertura al segundo acto. Volvía el Barça a implementar la posesión perenne pero, esta vez, Osasuna sí avisó de su potencial amenaza. Si no vigilaba su espalda y encendía la intensidad en ambas fases del juego, el gigante podría resbalar.

Sin Neymar (sacado de escena por sanción, Iniesta y Messi se erigían en gobernadores y conectaban para sacar a la circulación de los suyos de la intrascendencia. La estructura de Caparrós cedió metros para edificar un muro voluntarioso que negó la mediapunta al segundo clasificado. Iba a exigir un ascenso en el ritmo de pase y profundidad un achique rojillo pleno de confianza tras 60 minutos de frutos. Pero la calidad localizaría su espacio decisivo en la cabeza del 10 argentino. Recibió en la frontal y divisó el desmarque de Jordi Alba. Con un pase sencillo y venenoso a la espalda del lateral inhabilitó a toda la línea defensiva. El carrilero zurdo ofreció a Suárez el primer gol. El décimo del charrúa en Liga y el enésimo enfrentamiento desanudado por el astro argento. La mejor individualidad imaginable volvió a rescatar a su club.

Quedó Osasuna en un desierto alejado de las certezas que buscaba, pues avanzaba líneas sin argumentos ofensivos y con miedo a exponerse a la sentencia catalana en transición. Quemó los tres cambios Caparrós, dando entrada a Tano, García y Kodro -y salida al lesionado Flaño, Oier y Riera- y su ambición desorientada ni creó peligro para Stegen ni recompuso el orden que reclamaba ese giro valiente. Así, con más espacios, Messi autografió el cierre de los tres puntos. En vuelo, aglutinó a la zaga local para dividir hacia la incorporación de Alba. El lateral tocó línea de fondo para centrar hacia la volea certera e irrebatible del argentino, que hurtó un desenlace igualado al duelo en el minuto 73.

Con todo decidido, sólo el orgullo quedó a un Osasuna que seguía peleando cada línea de pase mientras Luis Enrique activó las rotaciones. Arda -gris- y Andre Gomes -más sudor que acierto- obtuvieron respiro por Denis Suárez y Rafinha, y en el declive del envite encontraría Stegen un aposento para brillar, pues el cierre de duelo se tornó en continuado bamboleo de ida y vuelta en el que los navarros consiguieron que, en un respingo postrero, lloviera algo sobre la meta del alemán. Mantiene su candidatura en el cauce deseado el Barcelona tras superar otro rendimiento guadianesco, de control inocuo, sólo solventado por chispazos individuales dictados por Iniesta y, sobre todo, Messi (que redondeó su actuación con un número de fintas y amagues que certificó el tercero, su undécima diana liguera). La trama acabó en seriedad efectiva visitante (4-17 en llegadas a portería) y sollozo de impotencia local. Sigue sin ganar en casa el conjunto navarro (impedido en lo ofensivo) y sin enlazar amplios tramos de jerarquía profunda el gigante que este sábado tomó el desplazamiento como una obligación alejada de lo estético. Como en oportunidades precedentes: a falta de resplandor coral, buena resulta la mezcla de rigor táctico y llamaradas de los de arriba.

Ficha técnica:
0 - Osasuna: Nauzet; Oier (Tano, m.63), Miguel Flaño (David García, m.46), Iván Márquez, Clerc; De las Cuevas, Causic, Roberto Torres, Alex Berenguer; Sergio León y Oriol Riera (Kenan Kodro, m.70).
3 - FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Sergio Busquets, André Gomes (Rafinha, m.76), Iniesta; Messi, Luis Suárez y Arda Turan (Denis Suárez, m.65).
Goles: 0-1, m.59: Luis Suárez. 0-2, m.72: Messi. 0-3, m.92: Messi.
Árbitro: Martínez Munuera (Comité Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a Oier (m.27), Iván Márquez (m.52) y Roberto Torres (m.84), de Osasuna.
Incidencias: Partido de la decimoquinta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio El Sadar ante 17.349 espectadores.

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