Los Mossos d'Esquadra han detenido este domingo a un hombre de 44 años que se ha entregado en una comisaría del cuerpo en Tarragona tras confesar que había asesinado a su pareja, una mujer de la misma edad, en la localidad de la Pobla de Mafumet. La víctima era muy conocida en el municipio y su familia regenta un bar céntrico, por lo que su muerte ha causado gran consternación.
En Santiago de Compostela, la mujer de 30 años agredida con arma blanca el pasado viernes ha fallecido este domingo en el complejo universitario de la capital gallega, según informaron fuentes de la Delegación del Gobierno. El principal sospechoso del crimen es su expareja, buscado por las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Por último, la Policía Nacional ha detenido también este mismo domingo a un compañero de trabajo de Ana María Enjamio, la joven de 25 años asesinada a puñaladas en la madrugada del sábado en la ciudad gallega de Vigo, con la que mantuvo una relación sentimental esporádica, informaron a Efe fuentes de la investigación. La detención se produjo sobre las 11.30 horas en el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, donde el presunto agresor permanecía ingresado tras intentar quitarse la vida.
Este lunes se ha sabido que el Juzgado de Violencia sobre la Mujer asumirá la causa por la muerte violenta de Ana María Enjamio, presuntamente apuñalada por su expareja y compañero de trabajo en la madrugada del sábado en Vigo, ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.
La decisión se produce tras las investigaciones realizadas en las últimas horas y que han sido comunicadas al Juzgado de Instrucción número 5 de Vigo, que es el que entendía de este caso y que se inhibirá. El motivo, han indicado estas fuentes judiciales, es que entre la víctima y el detenido por este caso, César A., de 38 años y a la espera de pasar a disposición judicial, existió una relación sentimental.
El arrestado que, presuntamente, tuvo un intento de suicidio tras los hechos, se encuentra desde las 21.00 horas de este domingo en una comisaría de Vigo a la espera de ser requerido por el juzgado.
La joven y el detenido trabajaban en la misma compañía, una filial de Citroën en O Porriño (Pontevedra), y ambos mantuvieron una breve relación a la que ella puso fin.
El cadáver de Ana María Enjamio fue encontrado en el rellano del edificio de Vigo en el que vivía junto a otras dos chicas y, antes del crimen, había asistido a una cena con sus compañeros de empresa.