Por 29 votos a favor, 8 en contra y ninguna abstención, la Comisión de Defensa de la Cámara baja ha autorizado la ampliación de la misión aprobada por el Gobierno el pasado 9 de noviembre.
Saldrán hacia Irak 125 militares y 25 guardias civiles, que en ningún caso intervendrán en operaciones de combate sobre el terreno sino que se sumarán a las labores de formación de unidades policiales y militares iraquíes, así como asesoramiento en materia sanitaria y de lucha contra los artefactos explosivos improvisados.
La autorización dada por el Congreso es por un año prorrogable, dependiendo de la evolución de la situación y las decisiones adoptadas junto con los aliados de España en el marco de la Coalición contra el Dáesh y en la Alianza Atlántica.
Todos los portavoces han apoyado el envío, salvo ERC y Unidos Podemos, cuyo diputado Juan Antonio Delgado, ha dicho que en Irak "no estamos haciendo las cosas bien". En su opinión, la propuesta de ampliar la misión para formar policías y militares se puede hacer en España "si esa fuera la solución" y ha criticado la opacidad y falta de transparencia en la petición del Gobierno.
En su intervención, Cospedal ha justificado el aumento de la misión al señalar que Irak sigue necesitando apoyo internacional y España quiere reforzar su contribución actual con más medios para formar unidades policiales y militares iraquíes, así como la lucha contra IEDS (artefactos explosivos improvisados) y asesoramiento sanitario.
Según ha detallado Cospedal, en Irak hay actualmente 370 efectivos (de los que unos 60 son temporales) y el pasado año tuvo un coste de 55,9 millones y en lo que va de este año asciende a 97 millones.
Este fin de semana la ministra visitó al contingente en Irak y en la base española de Besmayah, reafirmó el compromiso de España en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico.