Editorial

Aznar y FAES: una pérdida para el PP y para toda España

Jueves 22 de diciembre de 2016

El divorcio destemplado entre la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) y el Partido Popular no fue una buena noticia. FAES ejercía, con independencia y profesionalidad, de valioso think tank del partido, especialmente necesario en situaciones complicadas. Y mucho menos lo ha sido la renuncia de José María Aznar a la presidencia de honor del PP. Algo que no solo supone una gran pérdida para la formación. También debería hacer reflexionar, y mucho, a Mariano Rajoy. Reflexionar sobre la razón de que se haya producido una ruptura que, aunque parece ser que ha sorprendido en el PP, ha sido una ruptura largamente anunciada.

Anunciada desde el momento en el que se puso de manifiesto que en el PP parecían prevalecer funcionarios de partido, sin prácticamente ninguna trayectoria fuera de él, burócratas a la violeta, alérgicos a la crítica, que querían imponer que todo funcionara a toque de corneta y que no hubiera la menor posibilidad de expresar un pensamiento libre e independiente: que ha sido, y debería seguir siendo, el papel que ha cumplido FAES con buen nivel y profesionalidad. Pero Aznar es mucho Aznar para amoldarse a una situación que, en realidad, no es en absoluto beneficiosa para el PP ni para su actual presidente, Mariano Rajoy. Un Mariano Rajoy que ha tenido escasa cintura para integrar críticas y opiniones, muchas veces, diversas y discrepantes, pero siempre honestas e interesantes.

Ahora, José María Aznar puede emprender varios caminos y no deja de abrirse una incógnita. Entre ellos, es obvio, que quizá no descarte la creación de un nuevo partido. A ello tiene perfecto derecho, pero quizá no sería lo más conveniente, sobre todo teniendo en cuenta el actual mapa político y lo ocurrido en los últimos tiempos con un indeseable bloqueo. De producirse, una mayor disgregación del voto en el centro derecha no parece pronosticar nada halagüeño. Seguro que Aznar, que tiene las ideas muy claras y profesa una fidelidad profunda a España y a la libertad, acertará en su decisión. De momento, desde luego, es el PP el que sale perdiendo con haber impelido a la renuncia a su presidencia de honor a una figura que es un referente y haber perdido la asistencia de una Fundación solvente y, como tal, libre e independiente.