En poco tiempo se celebrará la próxima Asamblea Ciudadana Estatal en su segunda parte de Podemos en Vista Alegre. Hace falta ser “bon compaño”. Lo que nació como un nuevo partido en 2014 ya no se puede considerar tal, sino que Podemos, ahora aliado con Izquierda Unida, ha demostrado su consolidación como pañizuelo de puntas. Creo que en esta reunión de hidalgos y escuderos, más abades y mosqueteros, como si se tratara de una representación de una de las comedias de Lope en la corrala del Príncipe, debe soportarse en la fuerza de las bases, que son las que retroalimentan al partido desde sus inicios. Sin ese Fúcar de ciudadanos que permitieron en su día la conformación de un partido que fue placer, tras los sucesivos comicios, de desbancar al bipartidismo, otorgando otra nueva visión de nuestra política española, no sería posible lo que hoy, levantando dos varas de medir en el aire, parece un espigón roto, un faro sin luz, un taxi sin ocupantes. Podemos está fragmentado por causa de sus luchas internas. Yo me pregunto: ¿y a dónde bueno?
Hoy Podemos son tres: el errejonismo, el anticapitalismo y el pablismo. Vista Alegre II debe servir para desmontar esta tríada capitolina -Júpiter, Juno y Minerva- y dar como consecuencialismo una sola divinidad, que no es otra que la que el pueblo catarriberas de los podemitas imponga. La tríada expuesta debe evitar la espilorchería y centrarse en la unidad para que emulsione un partido político que no se convierta en un Juego de Tronos. Decía Remy de Gourmont que los amos del pueblo serán siempre aquellos a los que puedan prometerle un paraíso. Mientras todo corra turbio, no habrá posibilidad de escindir esa lucha por el poder en que hoy se ha convertido Podemos intrínsecamente. Hoy Podemos es un pelón dentro de la Corte.
Menos batallas en Twitter y que las distintas ideologías pronostiquen un invierno morado que sea único, disciplinado, identificativo, donde las carnes tengan más de algodón que de esparto. La tríada capitolina debe inspirar un solo lenguaje, pues corre el riesgo que los mitos se alboroten y los dioses lancen sus sobrescritos sobre la arena de Vista Alegre. Esta Santísima Trinidad de Gatea tiene que informarse de un proyecto en común, desembarazando los diferentes poderes que se mueven a hurtacordel. Juan de Mariana dijo que el poder de los príncipes es débil cuando dejan de respetarlo sus vasallos. El vasallaje de Podemos debe colocar a los tres príncipes en una sola monarquía popular y republicana, accesible y en hombre verídico. Ni por pienso que de Vista Alegre vaya a salir un Podemos irritado, por ello mismo deben limarse las uñas de las asperezas y convocar a las multitudes para que sean éstas las que pongan nombre y ficha a las próximas edades que se citan en Podemos.
Asaz melancólicos y de mal talante llegan los caballeros a castillo, por lo tanto es necesario construir un lenguaje propio que no dé la sensación de sinsentido, de ruptura, sin desalimentación, sin ser de pro para un futuro gobierno. Si Podemos quiere aspirar a consolidarse como uno de los referentes de la nueva democracia que quizá se exaltó en 2014, es conveniente que se dejen de cazar pájaros y que integren a todas las sociedades malhumoradas en corales ricos presentados. Yo daría un consejo: ¡en priesa me ves, y doncellez me demandas¡