Francia y Estados Unidos se disputan su alianza estratégica con Argelia, a la que ofrecen todo tipo de ventajas. El primer ministro francés François Fillon acaba de realizar un viaje relámpago a Argelia en la segunda quincena de junio, y ha firmado importantes acuerdos con el país norteafricano en materia nuclear y de Defensa. El jefe del Gobierno galo ha refrendado un gran acuerdo militar con su hasta ayer homólogo argelino Abdelaziz Beljadem, por el que Francia se compromete a suministrar una o varias fragatas FREMM, la más moderna de las fabricadas por los astilleros de Saint-Nazaire (DCNS). París suministrará también helicópteros militares al Ejército argelino.
El otro capítulo en el que Francia ha conseguido hincar un pie en Argelia es el nuclear. Fillon y Beljadem firmaron un acuerdo de cooperación en materia civil, “el más importante firmado por Francia con un país árabe”, según palabras del primer ministro galo. Según él mismo, París construirá uno (o varios) reactores atómicos en Argelia de aquí al 2020, y al mismo tiempo podrá aprovisionarse del uranio argelino para su consorcio AREVA.
Pese a la aparente luna de miel entre el país norteafricano y su antigua metrópoli, el régimen argelino ha querido dejar claro que no admite intrusiones políticas en sus asuntos internos. Fillon pretendió en su viaje arrancar la aceptación formal de la presencia de Abdelaziz Buteflika en la cumbre de Jefes de Estado de la Unión Mediterránea del próximo 13 de julio en París. Argel no sólo no ha respondido favorablemente, sino que ha presentado como interlocutor del jefe de Gobierno galo a Abdelaziz Beljadem. Mientras ambos mandatarios firmaban los contratos, Buteflkika preparaba la destitución de Beljadem y su cambio por Ahmed Uyahia.
La operación no sólo significa cambiar de apoyo político para el presidente (Beljadem es jefe del FLN, y Uyahia del RND, ambos forman la coalición presidencial), sino que da visibilidad al proyecto de tercer mandato presidencial para Buteflika, para el que el FLN no se mostraba favorable y el RND, sí. El Jefe de Estado argelino ha querido en cierto modo humillar al Gobierno francés enviándole un interlocutor que estaba haciendo las maletas.
Mientras el Ejecutivo galo se apuntaba dos tantos importantes en sus relaciones con Argelia, la diplomacia americana seguía su labor de penetración. Washington se declara dispuesto a “suministrar armamento a Argelia”, sin precisar de qué tipo y en qué cantidad. Las inversiones norteamericanas en Argelia, las más importantes en este país, son sobre todo en el sector de hidrocarburos, donde están presentes una quincena de grandes empresas. Recientemente, EEUU ha conseguido además otros dos contratos importantes, uno de suministro de agua potable a la capital por valor de 200 millones de dólares, y otro de fabricación de material eléctrico por otros 120 millones de dólares.
La competencia franco-norteamericana por llevarse la alianza estratégica con Argelia a sus aguas es cada día más patente. El régimen de Buteflika, lo sabe y juega con ello, consciente de su poderío como suministrador de productos petrolíferos a Occidente y puerta obligada para la penetración occidental en el continente africano.