Los gallegos alcanzaron las proximidades de la zona europea con un sufrido triunfo, conseguido sobre la hora, ante un Alavés combativo y granítico. Se medían dos inercias paralelas: los vascos no perdian desde noviembre y los gallegos han ganado todo lo jugado en 2017. Tal similitud estadística, sumada a la propuesta de ambos técnicos, confeccionó un primer acto denso, en el que las porterías no superaron el rol de extras en la trama.
Falto de ritmo, el Celta casi no consiguió inquietar a la red defensiva montada por los vitorianos. La escasa sintonía entre la medular y el tridente penalizó a las posesiones viguesas. Sólo una pared entre Wass y Aspas, que finalizó con chut marado por el delantero ante Pacheco -minuto 7-, figuró en la producción ofensiva local en los primeros 45 minutos. Los alavesistas, por su parte, se manejaron con solvencia en el repliegue y trazaron algún contragolpe que amenazó a la placidez gallega en el control de la pelota. Así, dgar y Kiko Femenía probaron suerte sin éxito y una falta lateral botada por Ibai hizo desperzarse al meta gallego Rubén.
El Celta de Vigo se acerca a la zona europea de la Liga Santander después de lograr una sufrida vitoria (1-0) ante el Alavés con un gol de Radoja en el minuto 89, tras un partido gris, con pocas oportunidades y en el que el Alavés tuvo un jugador menos durante toda la segunda parte por expulsión de Feddal.
A la vuelta de vestuarios sufrió el templado duelo una convulsión que resultaría definitiva: Feddal cometió su enésimo cortocircuito y fue expusado por doble amarilla en la inauguración de la reanudación. A partir de ese brete se afianzó el dominio del Celta, que por el contrario, no gozaría de la flidez adecuada para desatar una tormenta sobre la meta visitante. Y un cabezazo de Manu García puso el contrapunto al control inocuo y en superioridad vigués. Incluso Rubén salvó a los suyos cuando éstos se abandonaban al asalto. El meta local tapó el mano a mano ante Theo en el 79.
Sería este el preludio del respingo final gallego, que constreñiría al Alavés a una resistencia de tintes épicos. Roncaglia alzó el telón con un cañonazo que acompañarian Aspas y Hugo Mallo con un testarazo y un centro que se estrelló en el poste. Había reaccionado con vehemencia un Celta que parecía despertar a tiempo. Y, desprovisto de la lucidez de tros tiempos, alcanzaría a arrancar dos puntos a su digno rival en el tramo final. Radoja, mediocentro defensivo, cazó un centro y abrió el marcador con clase en el minuto 89. Cuando las tablas parecían inscribirse en el electrónico. No sobrevivió al desafío numérico el Alavés.
Ficha técnica:
1 Celta de Vigo: Rubén; Hugo Mallo, Cabral (Jonny, min. 50), Fontás, Roncaglia; Wass, Radoja, Marcelo Díaz,; Aspas (Sergi Gómez, min.89), Guidetti (Rossi, min. 70), Bongonda.
0 Alavés: Pacheco; Kiko Femenía, Laguardia, Feddal, Theo; Llorente, Manu García; Edgar (Vigaray, min. 77), Camarasa (Sobrino, in.87), Ibai (Alexis, min. 49); Deyverson.
Goles: 1-0, Radoja, minuto 89.
Árbitro: Melero López (comité andaluz). Expulsó a Feddal por doble tarjeta amarilla en el minuto 46. También amonestó a Cabral y Fontás por parte del Celta; a Kiko Femenía, Alexis, theo y Edgar por el Alavés.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la décimo octava jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 20.000 espectadores.