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Trump anuncia un cambio histórico en EEUU

PROMETE BORRAR EL TERRORISMO ISLAMISTA DE LA FAZ DE LA TIERRA

B.M.H. | Viernes 20 de enero de 2017
Discurso de investidura con un marcado sesgo patriótico y religioso y con una idea clara: "América primero". Las mejores imágenes. Por Borja M. Herraiz

Donald Trump ha recorrido un largo recorrido hasta este viernes 20 de enero de 2017. Tras meses de campaña electoral, primero de primarias y luego presidencial, el magnate inmobiliario ha jurado el cargo como cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos en sucesión de Barack Hussein Obama.

Sobre una biblia que perteneció a Abraham Lincoln y que su sucesor ya utilizó hace ocho años, y sobre una que tiene desde pequeño, Trump ha pronunciado las 35 palabras del juramento protocolario del cargo ante la multitud congregada en las escaleras principales del Capitolio en Washington. En el mismo acto también ha jurado el cargo Mike Pence como vicepresidente del país.

El ya presidente, ataviado con su tradicional larga corbata roja, y siempre con un rostro muy serio, también ha pronunciado ya su primer discurso como presidente en ejercicio. Su alocución ha comenzado con un agradecimiento al pueblo de Estados Unidos y al mundo entero. Trump ha lanzando un mensaje de “reconstrucción” del país “lleno de retos”.

“Transferimos el poder desde Washington y se lo estamos dando de vuelta a vosotros, al pueblo”, ha señalado Trump, afirmación a la que le ha seguido una gran ovación del público asistente. El presidente ha cargado contra el establishment, que según él se ha enriquecido a costa de la ciudadanía dándole la espalda a los valores tradicionales del país.

“Este momento os pertenece. Es vuestro día, vuestra celebración. Estados Unidos es vuestro país”, ha remarcado Trump, que ha dicho que no importa qué partido sostenga al Gobierno sino que éste sirva al pueblo. “El 20 de enero será recordado por ser día como el día en que el Gobierno volvió a servir al pueblo”, ha dicho.

Trump ha manifestado su intención de acabar con el desempleo, a pesar de que el índice de paro está bajo mínimos, y devolver el orgullo a la industria y a los trabajadores estadounidenses. Además, ha hecho referencia al gasto militar en ejércitos y recursos extranjeros. “Hemos hecho ricos a otros países cuando nuestra riqueza ha desaparecido. Le hemos quitado la renta a nuestra clase media y se la hemos dado a otros países. Eso es cosa del pasado, ahora miramos al futuro”, ha declarado.

Además, Trump ha recordado uno de sus lemas de campaña y ha insistido en que a partir de ahora todas las decisiones comerciales, financieras, militares o sanitarias serán con el objetivo de “que primero sea América (“America first”). “Voy a trabajar con toda mi alma y no os decepcionaré para que EEUU vuelva a ganar como antes. Recuperaremos nuestros trabajos, nuestras fronteras, nuestra riqueza y nuestros sueños”, ha dicho crecido Trump.

En este sentido ha prometido infraestructuras nuevas con mano de obra estadounidense para seguir dos reglas: “por americanos y para los americanos”. “No buscamos imponer nuestra forma de vida, sino que ésta brille como ejemplo”, ha añadido.

En alusión al terrorismo, Trump ha señalado a los islamistas como una de sus prioridades y ha prometido erradicar la amenaza que representan de forma tajante y para siempre.

Estaremos protegidos por Dios y por los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas. Una nación sólo vive mientras prospera y solo aceptaremos políticos que actúen y no sólo hablen, que trabajen y no se queden de brazos cruzados. Ya no más mensajes vacíos, es momento de pasar a la acción”, ha dicho Trump ante la plana mayor del Senado y la Cámara de Representantes, ambas con mayoría republicana durante al menos los próximos dos años.

El nuevo presidente ha prometido curar las divisiones mediante “un nuevo orgullo o nacional que lleva la sangre roja de los patriotas, ya seamos blancos, negros o marrones”. “Juntos haremos que América vuelta a ser orgullosa y poderosa.

Su discurso ha concluido con el tradicional “God bless you and God bless America” para dar por zanjada una alocución con un marcado sesgo patriótico y religioso.

Cuatro expresidentes y una derrotada

Trump, acompañado por toda su familia, ha jurado el cargo en presencia de los expresidentes Obama, George W. Bush, Bill Clinton y Jimmy Carter. El que no ha podido asistir a la solemne ceremonia ha sido George Bush padre, que ya anunció hace días su ausencia por motivos de salud.

También ha estado presente la que fue rival de Trump en las elecciones presidenciales dl pasado 8 de noviembre, Hillary Clinton, que ha mostrado en todo momento un rictus serio y circunspecto. No obstante es la segunda vez en una década que la exprimera dama asiste a una ceremonia de investidura como derrotada. Antes de este viernes ya asistió a la jura de Obama cuando pugnó con él la nominación demócrata de cara a las elecciones de 2008.

Las más altas instancias de la vida política, social, cultural, religiosa y militar de la primera potencia mundial han estado presentes en la ceremonia de este viernes, que como es habitual en Estados Unidos ha tenido un importante componente religioso y de numerosas referencias patrióticas.

En los alrededores del Capitolio se han congregado miles de estadounidenses, seguidores y detractores de Trump, para seguir la ceremonia en vivo. Todo bien vigilado por los 30.000 efectivos de seguridad presentes en Washington, una ciudad tomada por las fuerzas del orden, entre las que se han contado más de 13.000 soldados.

Varias eran las protestas convocadas contra Trump este viernes e incluso alguna, fuera del área donde se ha producido la ceremonia de investidura, ha acabado con enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía.

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