El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio luz verde este miércoles a una de sus promesas electorales más polémicas. Durante una ceremonia en el Departamento de Seguridad Nacional, Trump estampó su firma a la orden ejecutiva que autoriza destinar fondos federales para completar la construcción de un muro fronterizo con México ya existente en varios tramos.
Antes, en una entrevista a la cadena ABC, Trump declaró que la construcción empezará "en meses" y que la planificación del mmismo estará lista "de inmediato". "Tan pronto como podamos, tan pronto como podamos hacerlo físicamente", aseguró
Sobre el coste, el presidente estadounidense volvió a recalcar que será reembolsado por México al "cien por cien", especificando que el Gobierno adelantará el presupuesto necesaario pero que luego los mexicanos lo devolverán.
"Todo se nos reembolsará en una fecha posterior con cualquier transacción que hagamos con México. Sólo le digo que habrá un pago, que sucederá de alguna forma, quizás una forma complicada, lo que estoy haciendo es bueno para Estados Unidos, también va a ser bueno para México. Un México muy estable y muy sólido", declaró.
En la misma ceremonia, Trump también firmó la orden que paraliza el envío de fondos federales a las conocidas como "ciudades santuarios", urbes que suelen proteger de la deportación a indocumentados. Así, ciudades como Chicago, Nueva York o Los Ángeles -ejemplos más represantivos de un total de 300- verán suprimidas las partidas presupuestarias llegadas desde el Gobierno si se niegan a dar información a las autoridades federales de estatus migratorio de las personas que detienen.
El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, explicó en rueda de prensa que dentro del plan para luchar contra la inmigración ilegal, además de la construcción del muro en la frontera con México, se aumentará el número de agentes fronterizos y se habilitarán nuevos centros de detención para los inmigrantes detenidos al tratar de cruzarla.