El autor de una treintena de violaciones estaba condenado a 514 años de cárcel.
Arlindo, nacido en Portugal pero de nacionalidad española, abandonó la prisión el fin de semana pasado, han añadido las mismas fuentes. El Tribunal Supremo ya señalaba cuando dictó sentencia que "el violador de Pirámides" solo podía estar por esta causa "un máximo de veinte años de prisión".
Casado y con dos hijos, fue detenido en enero de 1997 tras mantener en jaque a la policía desde principios de los años 90. Todas las víctimas fueron mujeres, siempre diferentes, a las que seguía tras haber terminado su jornada laboral como instalador de gas a domicilio. Los hechos se desarrollaron durante ocho años y comenzó a delinquir a la edad de 23, pero su “comportamiento sexual compulsivo” no le convirtió en un enfermo mental incapaz de distinguir entre el bien y el mal, según la sentencia.
Su doble vida llegaba al extremo de que algunas joyas que robaba a sus víctimas las regalaba a sus familiares cercanos.
A parte de la zona de Pirámides y de otros barrios del sur de Madrid, el violador sembró el terror en los municipios madrileños de Leganés, Getafe, Móstoles o Alcorcón.