Deportes

Análisis deportivo. La caída blanca

Juan Maestre Muñoz | Domingo 29 de enero de 2017

El Real Madrid se rindió. La presión pudo con ellos. El famoso récord de cuarenta partidos oficiales sin conocer la derrota les consumió. El famoso récord terminó empujando a los merengues al abismo con su eliminación de la Copa del Rey frente al Real Club Celta de Vigo. Es de admirar los resultados del equipo blanco. Pero la situación que viven en estos momentos se veía venir.

¿Por qué el Real Madrid ha pasado de ser el mejor equipo con la estadística a un equipo eliminado sin espíritu? las razones son varias. Las estadísticas del Real Madrid son mentirosas. En los cuarenta partidos oficiales sin conocer la derrota se produjeron doce empates. En efecto, doce empates, se dice pronto, de los que nadie habla. Por tanto, sólo se produjeron veintiocho victorias en esta racha de cuarenta partidos oficiales sin conocer la derrota. Las estadísticas son buenas, pero no tan buenas como se vende. Hubieran sido magníficas, sin duda alguna, si hubieran sido cuarenta victorias seguidas. Pero las estadísticas son simples números porque no dan títulos. El Real Madrid ha tenido mucha suerte eso es innegable. La suerte de los penaltis le sonrió en la final de la Champions League al igual que la prorroga en la final del Mundialito de clubes. Quizá las derrotas de hace unos días, frente al Sevilla y al Celta, le hubiera venido mejor al equipo merengue haberlas tenido antes. Pero el destino quiso que no sucediera.

El Real Madrid no es una máquina perfecta. Tiene fallos importantes tanto en los esquemas de su entrenador como con jugadores particulares que no tienen el nivel de este transatlántico. Zidane es un entrenador atípico. Fue uno de los más grandes jugadores a nivel mundial, pero como entrenador deja mucho que desear. Zidane apostó por la tolerancia y diálogo en un equipo lleno de egos. Parece que funcionó a lo largo del mítico récord histórico que consiguieron. Pero llegó a su máximo y ahora ya no funciona. Zidane pecó de innovador introduciendo el sistema 1-5-3-2. Un sistema de juego que está de moda en Europa en estos momentos. El equipo merengue no ha sabido entender esta formación. El sistema en ataque se convierte en 1-3-5-2 con sólo tres centrales en defensa y se convierte en defensa en 1-5-3-2 con una defensa de cinco jugadores. Los jugadores madridistas no han sabido interiorizar las innovaciones del ex jugador merengue.

Pero no sólo los curiosos sistemas del preparador francés tuvieron la culpa del desastre madridista con la eliminación de la Copa del Rey. Los problemas con Morata y James, la calidad de Danilo, las lesiones, los fallos de la estrella mediática Cristiano Ronaldo y la desidia de Benzema tuvieron mucho que ver en el primer desastre de la temporada del equipo merengue. Morata y James están cuestionados. Zidane ha optado por llevarles al ostracismo y no se entiende esta actitud del entrenador. Son dos jugadores que podría darles a los merengues desparpajo y calidad en los metros finales. Morata lo ha demostrado en los pocos minutos que ha disputado con nueve tantos y cuatro asistencias. Danilo no tiene el nivel de un equipo como el Real Madrid. Sorprende como un jugador como Danilo, sin ninguna cualidad, ha podido llegar a uno de los clubes más importantes del planeta. Bien haría el Real Madrid desprendiéndose de este jugador y apostando por jóvenes canteranos que el club merengue le gusta apartar en los últimos años. El buen trabajo de la fábrica blanca con sus jóvenes promesas no es refrendado por el entrenador del primer equipo. Mucha valentía le falta a Zidane con sus cachorros blancos.

La preparación del equipo blanco no fue la mejor. Bale y Marcelo cayeron por lesiones y el equipo, naturalmente, se resintió por esas desgracias. La falta de dos de sus grandes estrellas en los pastos del fútbol español están causando terribles dolores de cabeza al preparador francés. El actual balón de oro, Cristiano Ronaldo, no pasa por su mejor nivel como demuestra partido tras partido fallando ocasiones clarísimas. Está negado de cara a gol. Ronaldo deambula por el terreno de juego lamentándose por sus actuaciones individuales. El jugador luso no pasa por su mejor momento. Ya no es él que era antaño con sus desbordes. Quizá la culpa la tiene el último balón de oro que consiguió. Parece que le desconcentró. El dichoso reconocimiento individual en un deporte de equipo. “Maldito seas balón de oro” clama la afición de Concha Espina. Benzema es el último quebradero de cabeza del mister blanco. El goleador francés camina por el Bernabéu con desidia y sin ganas. No corre ni defiende. Pero tiene la bendición de su compatriota.En fin, la dichosa suerte del Real Madrid con los goles de su capitán, Sergio Ramos, sobre la bocina desaparecieron y con ellos el espíritu de las grandes noches.

Sin embargo, seamos sinceros, el equipo merengue se levantará de la eliminación copera y como ave fénix resurgirá para luchar por la Champions League y la Liga, olvidando la eliminación de Copa de su Majestad el Rey.

TEMAS RELACIONADOS: