Cultura

La polémica sobre la dirección de Matadero pone en riesgo su proyecto cultural

Alicia Huerta | Viernes 03 de febrero de 2017
Desde que Ahora Madrid llegó al Consistorio, el proyecto del macrocomplejo cultural que con tanta fuerza arrancaba en Madrid hace unos años con Las Naves del Español no ha dejado de dar quebraderos de cabeza que poco tienen que ver con la cultura y mucho, demasiado, con la política. En realidad, lo justo sería decir que antes de que el nuevo equipo de la concejalía de Cultura, con Celia Mayer al frente, tomase las riendas del gobierno de la ciudad, la política ya había empezado a enturbiar las aguas y que las acusaciones entre gobierno municipal y oposición manchaban la siempre deseable imparcialidad de un programa artístico y cultural, por mucho que el mismo llegue de manos de una institución pública y no privada.

El polémico nombramiento de Juan Carlos Pérez de la Fuente por parte de la alcaldesa saliente, Ana Botella, se sabía condenado a un prematuro final en cuanto el consistorio cambiara de color y la decisión de su despido fulminante por parte de Manuela Carmena no tardó en llegar. Tampoco sorprendió a nadie: la relación de Pérez de la Fuente como responsable de ambos espacios, El Español y “sus” Naves, con Ahora Madrid nunca fue, digamos, “normal”. Como tampoco lo fue su destitución, al parecer nadie informó a nadie de manera oficial, al menos en un principio, pero el nombre de Pérez de la Fuente desapareció un día de la web y se esfumó su destino. El dramaturgo, cuyo contrato como director de ambos espacios no expiraba hasta el verano de 2018, denunció al Consistorio por despido nulo y la situación se tornó bronca hasta zanjarse con una conciliación judicial que consistió en una indemnización, cuya cuantía ninguna de las partes quiso desvelar.

La destitución de Pérez de la Fuente abrió un nuevo proceso de elección, criticado en el mundo de la cultura por la ausencia de nombres relevantes en los jurados y por las controvertidas bases del concurso, que se saldó con la elección de Carme Portaceli para dirigir el Español y el nombramiento de Mateo Feijóo, Almudena Ávalos y María José Manzaneque, para hacer lo propio en las naves 10, 11 y 12 de Matadero, es decir en las Naves del Español. En todo caso, una vez designados, la contratación debía confirmarse con la entrada del nuevo año, pero el problema ahora es que dicha confirmación aún no se ha producido por la intervención de los servicios jurídicos municipales.

Que los abogados del propio Ayuntamiento hayan tumbado la dirección conjunta de Matadero vuelve a poner en entredicho la gestión de Celia Mayer al frente de Cultura. La gerencia formada por Mateo Feijóo, María José Manzaneque y Almudena Ávalos, designada en octubre, es supuestamente inviable porque la dirección artística del espacio teatral debe ocuparse por una sola persona según los términos planteados inicialmente, lo que abre la posibilidad de que las candidaturas no electas impugnen el proceso. Aun así, el Ayuntamiento asegura que permanecerán los tres, mientras que los servicios jurídicos municipales insisten en que contratar a Feijóo, Ávalos y Manzaneque sería como contratar a «autónomos encubiertos» y, en ese caso, se incurriría en un posible delito de prevaricación.

Así que quien ahora parece gobernar las Naves es el desconcierto, pésimo candidato para ponerlo al frente de nada. Una de sus salas teatrales se queda sin programación durante un mes y el Festival Frinje, que durante los meses de junio y julio traía al Matadero la vanguardia internacional escénica, corre peligro. Dotado con 250.000 euros en su última edición, este certamen debía haber hecho ya una convocatoria pública para que los creadores empezaran a enviar sus propuestas. Sin embargo, José Manuel Mora y Marion Betriu, sus coordinadores artísticos, aún no han sido contactados por el Ayuntamiento para su sexta edición y aseguran que aunque les contratasen en los próximos días, sería muy difícil prepararlo con tan poco margen de tiempo. Según explica Almudena Ávalos, nueva codirectora del Matadero junto a Feijóo y José María Manzaneque, es decir parte del polémico nombramiento, “a nosotros nos dijeron que no comenzábamos hasta marzo”.

Por su parte, la alcaldesa de la capital, a pesar de la advertencia de inviabilidad que sostienen los servicios jurídicos municipales, reiteró el pasado 13 de enero, durante el acto de presentación de la nueva temporada de El Español, que se mantendrá a la dirección colegiada y que se utilizará un contrato mercantil, acorde a las bases del concurso. No obstante, este tipo de adjudicaciones han de regirse por la ley de contratos públicos y no por una comisión evaluadora, por lo que la oposición en bloque - PP, PSOE y Ciudadanos - se apresuró a mostrar su sorpresa ante las declaraciones de Carmena y anunció que pedirá el acta del consejo de administración de Madrid Destino en la que consta el acuerdo de que solo contratarían a un director. Durante ese mismo acto del día 13 de enero, la alcaldesa se refirió a la programación para las Naves de Matadero esta temporada asegurando que la misma será “más experimental o vanguardista”, por la propia “naturaleza de Matadero”, que se encuentra “ubicado en el vértice de la innovación y el entretenimiento”. Aunque todavía no esté claro si quienes lo dirigen están jurídicamente capacitados para hacerlo, si empezarán a trabajar en ello o no el próximo mes de marzo y qué ocurre con todo lo que debería solventarse mientras tanto.