Según el canal LCI, las fuerzas de seguridad francesas analizaron el teléfono móvil del agresor y creen que Abdallah E-H puede ser el atacante. Para que se confirme este extremo, han de finalizarse los análisis de ADN y de las huellas dactilares halladas en el citado dispositivo.
El supuesto atacante llegó a Francia el 26 de enero procedente de Dubai y no estaba fichado por los servicios secretos.
Los hechos ocurrieron sobre las 10.00 hora local (09.00 GMT), cuando un hombre atacó con un machete a un grupo de militares en el Carrusel del Louvre, un centro comercial subterráneo junto al museo del mismo nombre, al grito de "Allahu Akbar" (Alá es grande).
Uno de los militares respondió con cinco disparos, que causaron heridas graves al atacante, quien se debate entre la vida y la muerte en un hospital parisino. Según la Policía, que informó de que uno de los soldados resultó herido leve, el hombre no portaba explosivos en ninguna de sus mochilas.
Por esta acción, fueron evacuadas unas 1.200 personas, la mayoría visitantes del Louvre y de una galería comercial anexa.
Además, se ha sabido que el sospechoso, residente en Emiratos Árabes Unidos, publicó este último mensaje en su cuenta de Twitter: "No hay negociación posible, ni compromiso, y ciertamente tampoco hay retorno posible. No hay paz en la guerra", habría apuntado.
Precisamente, el día de su viaje, el 26 de enero, anunció en Twitter que se dirigía a la capital francesa, y en Facebook se había hecho seguidor de grupos dedicados a armas de guerra o machetes.
Su último tuit fue publicado quince minutos antes del ataque, y en árabe, y desde entonces no se ha registrado actividad en sus cuentas.
"A menos que haya habido una usurpación de identidad" en las redes sociales, según el diario Le Parisien, el sospechoso se presentaba como responsable de ventas de una empresa emiratí especializada en desarrollo sostenible, estaba casado desde 2014 y era originario de la localidad egipcia de Mansura.