Sociedad

Crónica religiosa. Los muros del corazón, por Rafael Ortega

(Foto: Efe).

CRÓNICA RELIGIOSA

Rafael Ortega | Domingo 05 de febrero de 2017

Me aterran personas que son capaces de decir : “antes de dar un colchón a Cáritas, lo quemo, porque sé que se lo van a dar un moro”. Me espantan aquellos que manifiestan: “aquí molestan. Que se vayan”. Son los que tienen el corazón construido por ladrillos de odio.

Por eso, ante esas palabras, aplaudo las del cardenal Osoro que esta semana, durante una visita a la sede central de Manos Unidas, ha afirmado “ que la organización surge dentro de la Iglesia, al servicio de todos los hombres, y quiere prolongar no con palabras sino con obras concretas este amor de Dios”. Osoro recordó a los voluntarios y trabajadores de Manos Unidas : “hay que manifestar en estas obras que el amor de Dios es real e implica esfuerzo, implica darse y no retener, implica crear puentes y no organizar muros”.

Otro cardenal, el arzobispo emérito de Sevilla, Carlos Amigo, ha presentado en Valencia su último libro, Francisco de Asís. Historia y leyenda" y durante el acto destacaba que conocemos a San Francisco por “su sencillez, su dulzura, su entrega y caricia a los demás y por un gran amor a Dios”. En este sentido añadió que es un ejemplo para todos porque nos enseña que en la medida que te acercas al prójimo descubres el rostro de Cristo y en la medida que te acercas a los pobres descubres a Dios”. El arzobispo emérito de Sevilla, consideraba que “las grandes líneas del Papa Francisco son las mismas que San Francisco, es decir la atención a los pobres, el trabajo por la paz y el cuidado de la creación en toda su extensión”.

Y cerramos esta crónica sin “muros” y aplaudiendo la próxima beatificación de 115 mártires de Almería “muertos en odio a la Fe”,que tendrá lugar en Roquetas de Mar el 25 de marzo con el legado pontificio, el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Angelo Amato, y en la que se incluye por primera vez una mujer mártir de etnia gitana, Emilia Fernández Rodríguez, la 'Canastera de Tíjola', gitana de raza y mártir del Rosario, de 23 años.

Espero que el ejemplo de esos mártires de la Fe “abran muros”.