El mejor equipo ciclista de los últimos años, el español Team Movistar, y su jefe de filas, Nairo Quintana, han arrancado 2017 con la firmeza de aquel escuadrón que quiere tumbar al otro coloso, el SKY, cuando el calendario se aproxime a la Grande Boucle. La preperación del colombiano y su cuadrilla de cabecera ha comenzado del mejor modo, imponiéndose en la disputada Volta a la Comunidad Valenciana, que asistió este domingo a su cierre con victoria parcial del francés Bryan Coquard.
El triunfo del ciclista francés al sprint y después de que el pelotón deglutiera en los últimos metros a la escapada del día y a su réplica elitista final, ha arribado tras la exhibición ofrecida por el colombiano de Movistar en la etapa reina celebrada este sábado. Con las rampas más exigentes de lo que va de curso, Quintana se despegó de sus competidores e hizo caja con su primer gran triunfo del año. En el podio de la 68 edición de la carrera acompañarían a su brillante desempeño Ben Hermans y Manuel Senni -mejor joven de la competición-.
De vuelta a la última jornada, que sufrió un cambio en su recorrido por directriz de la Generalitat y el nivel naranja de alerta por viento -rachas de 100 kilómetros por hora-, el belga Iljo Keisse ejecutó una oda a la voluntad al escaparse con celeridad, nada más iniciada la etapa y en pareja, primero, y en solitario hasta lo últimos centenares de metros, después. Le costó al pelotón dar caza al aventurero, que logró estirar su esfuerzoo hasta una brecho de 40 segundos en el recortado circuito previsto.
Lo complejo del trazado y el viento complicarían las labores de los equipos empecinados en favorcer una llegada colectiva para el brillo de sus sprinters. Sin embargo, a 21 kilómetros consiguió poner a tiro de piedra (14 segundos) al escapado, generando un impás de duda que fue aprovchado por el ex camppeón del mundo Michal Kwiatkowski. La llegada del sobresaliente todoterreno del SKY avivó al grupeto de cabeza, que amplió la ventaja hasta los 24 segundos. Pero los trenes del Orica y del BMC impusieron su ley para neutralizar a los desmarcados en la última curva, literalmente. Un la recta final se impondría Coquard, vencedor de un sprint largo y espectacular.