"Creo firmemente que nuestra oposición al racismo y al sexismo, así como nuestro apoyo a la igualdad ante la ley y la independencia judicial, son asuntos extremadamente importantes para la Cámara los Comunes". De este modo argumentaba John Bercow, presidente de la prestigiosa Cámara de los Comunes de Gran Bretaña su oposición a la visita oficial de Donald Trump a su nación, hecho que le abriría las puestas del templo político de la unión, el Westminster Hall. Amén de obligar a la reina a ejercer de anfitriona.
"Me opongo firmemente a que el presidente Trump pronuncie un discurso en Westminster Hall", proclamó el mandatario, que aguyó tal convicción en la polémica directriz que el presidente de los Estados Unidos publicó hace semanas. Aquella que vetaba el ingreso a territorio estadounidense de inmigrantes oriundos de siete naciones de mayoría árabe. Aún así, Bercow quiso subrayar que "valora" la relación bilateral con Washington pero recalcó su crítica a la invitación realizada por Theresa May al magnate.
"La invitación a un líder extranjero para dirigirse a las cámaras no es un derecho automático, sino un honor que debe ganarse", proclamó, entre vítores de la bancada laborista para sentenciar su alocución explicando que "a pesar de que habitualmente una invitación a un líder que está de visita para ofrecer un discurso se haría en nombre de los dos presidentes (de los Comunes y de la Cámara de los Lores), yo no querría extender esa invitación al presidente Trump". Esta situación, ha expuesto, se ha repetido "numerosos prededentes".
En su misma línea se ha pronunciado el líder laborista. Jeremy Corbin aplaudió el planteamiento de Bercow (elegido para su cargo por el bloque conservador) y confirmó que "debemos defender los valores de nuestro país. La visita de Estado de Trump no se debe producir" en su cuenta de Twitter. En todo caso, será el 20 de febrero cuando el Parlamento deba debatir sobre el asunto. Todo ello gracias a las más de 1,6 millones de firmas que apoyaron una petición realizada por un ciudadano a través de internet.