La Superbowl LI pasará a la historia por dos motivos. El primero, y más importante, es el deportivo, pues vino a coronar al dúo Belichick-Brady (entrenador y quarterback) en la primera final que se decide en la prórroga, que acogió una remontada legendaria de 25 puntos y que coronó al jugador como MVP histórico, ya que acumula cinco anillos. Y el segundo, para su desgracia, es extradeportivo. Y es que el partido de fútbol americano que detiene al planeta cada año y que se disputó en Houston, Texas, prologó el robo de la camiseta de la estrella. Y las autoridades tejanas tienen fama de no manejar cortapisas en los asuntos legales.
Dan Patrick, vicegobernador del estado sureño, explicó este lunes ante los medios y en plena resaca del triunfo de los New England Patriots sobre los Atlanta Falcons (34-28) que ha desplegado a los Rangers en las persquisas de tan ilustre hurto. No andamos con chiquitas, ha venido a decir el dirigente: "En Texas existe un gran valor y respeto por la hospitalidad y el fútbol. La camiseta de Tom Brady es de un inmenso valor histórico, considera como el coleccionable número uno dentro de la NFL, dado que algún día ira al Salón de la Fama".
"He llamado al coronel Steve McCraw para solicitarle que los Rangers de Texas trabajen en el caso con el Departamento de Polícia de Houston. Cualquiera que se quedase con la camiseta podría entregarla. Los Rangers de Texas ya están en camino", concluyó el rector y excometarista de radio, amén de fanático de la NFL, de los Houston Texans y de los Dallas Cowboys. No obstante, Brady es uno de los mejores jugadores que ha practicado dicha disciplina y amigo personal de Donald Trump.
El afectado, que ha comparecido ante los medios esta mañana, ha explicado su visión sobre lo sucedido: "La puse en la bolsa y me salí del vestuario y cuando volví ya no estaba". "Es algo desafortunado porque era un recuerdo especial", confesó tras solicitar al respetable que informara a las autoridades si veía su camiseta en Ebay u otras plataformas similares.
Lo cierto es que las casas de subastas ya calculan el pomposo montante de la pieza. Ken Goldin, de Goldin Auctions, manifestó este lunes al New York Post que el objeto de esta noticia estaría superando ya el medio millón de dólares, aunque la dificultad de la transacción estribaría en autentificar que es la que vistió y le fue robada a Brady. "Si tuviese que darle un consejo legal a quien pueda tenerla, le diría que contrate a un abogado, se la entregue, ver si puede conseguir algún tipo de recompensa y ser feliz con eso", declaró Goldin.