El parte del día de las guerra de guerrillas desatada en las facciones que concurren al foro Vistalegre II sigue alimentando la imagen de fractura interna de la formación morada. Este lunes ha estado protagonizado por otro puñado de titulares destacados dentro del encuadre de enfrentamiento entre las dos grandes facciones que concurrirán al escrutinio de los simpatizantes de Podemos. Pero el escenario no se ha clausarado para acoger otro capítulo del combate Iglesias, Errejón, sino que Monedero ha saltado al micrófono para completar la terna de la discordia.
El primero de los titulares le ha estallado al secretario político de la formación populista este lunes, en una comparecencia ante los medios en la que ha reclamado un "debate sin especulaciones ni delcraciones salidas de tono". La rueda de prensa en la que ha lanzado su lista 'Recuperar la ilusión' se le ha preguntado por las informaciones publicadas por El País, que hacían referencia a una presunta propuesta de Iglesias: le habría ofrecido la candidatura al Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid a cambio de retirar su proyecto. No ha querido entrar a valorar la sorprendente línea informativa un Errejón que ha esquivado el asunto denunciando la querencia de un "debate fraternal" frente al "fango y enfrentamiento".
Sin embargo, el número dos de Podemos -que ha vuelto a pedir que el futuro de su partido "no puede limitarse a ver en dónde se coloca cada uno"- ha confesado que "parte del nuevo entorno" del líder "no le quiere tan cerca como estaba antes". "Nos tiene que hacer reflexionar qué ha pasado para que el grupo de compañeros de la foto del primer Vistalegre se haya disgregado, que tantos compañeros y compañeras se hayan quedado en el camino". En efecto, de aquella instantánea no quedan visos de unidad "fraternal", pues en ella figuraban los tres dirigente mencionados, Carolina Bescansa -recientemente dimitida-, Tania González y Luis Alegre -que emitió en el pasado cercano una carta pública ciertamente ácida para con la el equipo de Iglesias, al que definía como "un grupo de conspiradores"-.
Estas últimas apreciaciones las ha realizado Errejón en una entrevista matinal concedida a Radiocable. Horas más tarde, en la comparecencia de prensa hubo de sortear los punzones de fuego amigo que le persiguen en las últimas semanas. El último obedece al segundo titular grueso del día, que arribó de parte de un enemigo íntimo. Juan Carlos Monedero ha publicado otro de los párrafos destacados: en sus redes sociales ha aireado un vídeo en el que Antonio Montiel, responsable de Podemos Valencia y alineado con el número dos del partido, compara el liderazgo de Iglesias con las prácticas de Franco.
"En los partidos que tienen detrás cinco millones de votos no se reparten las relaciones como si siguieran de amistad", ha diagnosticado el profesor relegado a la segunda línea para abrir su análisis. Lo que se va a dilucidar en Vistalegre II es si "va a ser secretario general Pablo Iglesias o Íñigo Errejón: hay que clarificar las ideas para que se sepa a qué se atiene la gente cuando vota una cosa u otra. Y si (Errejón) tiene la lista más votada va a ser el secretario general, aunque se ponga una foto de cartón piedra (de Pablo Iglesias)".
El cofundador de Podemos respondió a la crítica de Errejón -que le categorizaba como una pieza que "metía cizaña"- tachando de "pueriles" las quejas de su rival político. "Tiene una ambición desmesurada fuera de tiempo", había reflexionado Monedero sobre Errejón, y el primero reprochó al segundo, este lunes, que no debe "regañar a terceras personas de que te lleves mal con alguien con quien quizás no te has comportado como debías". El enfrentamiento actual "solamente se explica porque alguien ha querido acelerar los plazos de su espacio político", ha sentenciado Monedero.
Siguen bajando revueltas las aguas en el partido morado antes de su congreso. Abrió Iglesias el día con una entrevista en RNE en la que lamentaba que se hablara de Luis Alegre "no por ser uno de los filósofos más brillantes del país sino porque insulte a compañeros". "Hay determinadas técnicas de marketing que no deberíamos usar", expuso al ser cuestionado sobre el cartel de su pareja de confrontación el cabeza de proyecto del tercer partido político español, quien volvió a contemplar su dimisión como algo normal si su lista cae derrotada. "Yo creo que alguien no puede estar al frente de una formación política si sus ideas y su equipo son minoritarios", zanjó.