Nacional

La Generalidad siguió con la consulta tras la prohibición del TC

JUICIO POR EL 9-N

EL IMPARCIAL | Miércoles 08 de febrero de 2017
Los testigos declaran en el tercer día de juicio por el proceso independentista.

Se siguen sucediendo las declaraciones y una quincena de testigos más han acudido a los juzgados. Entre ellos cargos y técnicos encargados de la logística de la consulta, así como responsables de las empresas proveedoras de la Generalitat para la organización de la jornada de votación.

En la sesión se ha abordado la gestión de los colegios que acogieron las urnas el 9-N, con versiones contrapuestas. Un inspector de Enseñanza y una directora han denunciado presiones a los docentes para abrir sus puertas mientras que la Directora Territorial del Departamento en Barcelona y el inspector jefe lo han negado y han asegurado que no se coaccionó a nadie.

La declaración de algunos de los testigos interrogados ha contribuido a reforzar la tesis de la Fiscalía, que mantiene que, pese a que fueron los voluntarios quienes materialmente asumieron la ejecución de la votación, las tareas de organización siguieron en marcha después del 4 de noviembre, cuando el TC suspendió la consulta, bajo el "control" de la Generalitat.

Así se desprende del testimonio del director del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI) durante el 9N, Jordi Escalé, quien ha reconocido que los ordenadores que se utilizaron en los puntos de votación fueron repartidos entre los días 7 y 8 de noviembre. Los días eran un viernes y un sábado para evitar así interferir en la "actividad normal" de los centros educativos. En el juicio se han aportado pruebas como albaranes para demostrar este reparto.

Respecto al uso de los centros educativos titularidad de la Generalitat que acogieron las urnas del 9N, la sala ha escuchado el testimonio de Dolores Agenjo, directora de un instituto de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) que se negó a ceder su centro para la consulta.

La testigo, que formó parte de la lista electoral de Ciudadanos en las últimas autonómicas, ha revelado que el día 7 de noviembre recibió varias llamadas de la exdirectora de Servicios Territoriales de Enseñanza, Montserrat Llobet, apremiándole a entregar las llaves del centro, pero ella se resistió a hacerlo mientras no se lo exigieran por escrito. Llobet por su parte ha rechazado haber presionado a nadie.

Trias: "Cada escuela decidió lo que quiso"

"Cada escuela decidió lo que quiso. Aunque se implicaron masivamente porque había un ambiente de entusiasmo (a favor del 9N), del que también participaba el alcalde", declaró el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias, sobre si se forzó a los centros a abrir sus puertas para permitir las votaciones. "Un alcalde -ha dicho- no se ocupa de estas cosas, un alcalde dice 'vamos a colaborar'. Sobre cómo se lo montaron entre ellos, no tengo ni la más mínima idea, no me ocupé de ello".
Según Trias, el 9N "todo funcionó con normalidad absoluta y total" en Barcelona, con una "gran predisposición" por parte de las escuelas de titularidad municipal y también de las privadas a colaborar con la votación.
El exconseller de Presidencia, Francesc Homs, que declaró este miércoles como testigo, reconoció que no fue un "mero transmisor" del dictamen de los servicios jurídicos, sino que asumió plenamente su criterio: "Yo configuré la decisión final", aseguró.

En opinión del exconseller, seguir adelante con la consulta no suponía delito alguno dado que el Constitucional no advirtió expresamente a la Generalidad de las consecuencias que asumían de mantenerla, pese a que el ejecutivo catalán le pidió que aclarara el alcance de su suspensión.

El exconseller ha apuntado también que el Gobierno "podía haber sido mucho más preciso y no lo quiso ser", cuando impugnó la consulta independentista ante el Constitucional para que suspendiera la votación.