Nacional

Iglesias y Errejón azuzan el incendio antes de Vistalegre II

PODEMOS

M. Jones | Miércoles 08 de febrero de 2017
Las cabezas visibles intercalan voluntad "fraternal" con punzadas. Por M. Jones

La aproximación de Podemos a su segundo congreso trascendental se maneja entre la voluntad conciliadora, "fraternal" en términos de loas cabezas de lista, y lo erosivo de las manifestaciones que unos y otros terminan dedicando a sus rivales internos. Si tanto Pablo Iglesias como Íñigo Errejón han compartido la necesidad de "no embarrar el terreno de juego" y conducir los prolegómenos al evento hacia un "debate limpio", ambos no sólo no han esquivado una notable escalada dialéctica sino que, a estas alturas, ya han afianzado la polarización de su formación.

Este miércoles volvió a olvidársele a los cofundadores del partido populista la esencia del paréntesis que plantearon en pleno desarrollo de las escaramuzas -cuando confesaban que habían cometido errores han lavar en público los trapos sucios y que los militantes les pedían que se "dejaran de tonterías" y se centraran en el objetvo del congreso- y han refrescado, a días de Vistalegre II, sus latentes fricciones.

Íñigo Errejón ha cerrado el día acallando otra de las cornadas que le ha dedicado la pata que descansa en la sombra del triunvirato morado, Juan Carlos Monedero. "Entiendo que quien está más alejado se pueda permitir la idea que se le ocurra. En nuestro caso, no. Los que somos dirigentes y responsables tenemos ante nosotros la ilusión de mucha gente, así que no hay que hablar de los compañeros, descalificaciones gruesas y no hay que mentir", ha manifestado el principal oponente del secretario general sobre Monedero, a quien ha solicitado -como hiciera hace meses- que deje de "intentar sembrar cizaña".

"Me entristece que (Errejón) no haya respetado los tiempos internos de la organización, que le haya entrado prisa y que con ambición pueril pretenda sustituir a Iglesias", había avanzado a lo largo de la jornada el profesor de la Universidad Complutense. "Tenía la secretaria política, la secretaría de Organización, las redes, la prensa. ¿Quién dudaba de que Errejón era el número dos en Podemos?. Nadie. Entonces, ¿por qué tiene esa necesidad de conseguir más poder interno? ¿No bastaba ya con todo el poder que tenía?", planteó Monedero, quien calificó al entorno de su diana como "gente que cree que Podemos es una agencia de colocación y que le pertenece".

Sin embargo, la descontrolada retórica cruzada no ha cesado en esta conversación indirecta entre enemigos íntimos. El jefe de la manada también ha participado del incendio, en contra de sus manifestaciones reitradas sobre su obligada mesura y equidistancia en el conflicto planteado. Así, Iglesias abrió el fuego enfatizando que "Errejón se está equivocando en muchas cosas". "En política hay que ser valiente: hay que ir de frente; si tienes ideas diferentes a las mías, compañero, debatámoslas. No señales como a un entorno y traces caminos curvos para llegar al mismo sitio. Se está equivocando, debería ir más de frente", sentenció la voz con mayor altavoz del tercer partido político español en una charla en El País.

"Si tenemos diferencias políticas, afrontemos esas diferencias políticas pero no busquemos fantasmas, no acusemos a una suerte de entorno cuando hay diferencias políticas", reiteró el líder de Podemos, que confesó sentir "asco" y "vergüenza" ante los insultos y calificaciones que la vertiente errejonista ha dedicado a su equipo de trabajo -al que han llamado "camarilla" que tienen secuestrado al secretario general-. Por último, Iglesias atacó la perspectiva contraria a las coaliciones con otras formaciones -propia del bando de Errejón- al subrayar que "creo que hay cierto complejo adanista al decir que Podemos somos solamente quien yo diga. Creo que eso es un error, que Podemos ya no es solamente gente de Madrid, ni solamente gente de la universidad: es mucha más gente, y nuestra responsabilidad está en incorporar y unir a más gente".

Tras negar que no vaya de frente, el número dos y todavía secretario político de Podemos concluyó otro día caliente acusando a Iglesias de conformismo. "Nosotros no nos conformamos con resistir, queremos gobernar. No nos conformamos con las posición en la que estamos; queremos darle la vuelta a la tortilla, pero juntos y cada uno en el puesto que nos ponga la militancia", zanjó. Sin embargo, antes de que decidan las bases al indicado para reconducir la enconada brega presenta, no parece que vayan a pedir árnica los implicados. De hecho, Monedero puso el broche al retraro del escenario en el que convive Podemos: "El partido tendría que considerar qué haces con un militante que considera genocida o asesino a su secretario general" -en recuerdo del vídeo, que él mismo publicó, en el que el secretario general de la formación morada en Valencia y errejonista confeso, Antonio Montiel, relacionaba la lógica del liderazgo de su partido con la de Franco o Hitler-.

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