La gerencia del Rayo Vallecanio permanece silente y inmóvil ante los acontecimientos que se están desarrollando a su alrededor en las últimas semanas. Este miércoles se ha abierto un nuevo capítulo del caso Zozulia. Uno poco valadi: Javier Tebas, máximo dirigente de LaLiga, ha anunciado su intención de trasladar al terreno judicial lo acontecido el 1 de febrero, cuando un grupo de Bukaneros boicoteó, insultó y amenazó al jugador ucraniano en lo que se suponía iba a ser la presentación del fichaje en la ciudad deportiva del club. Superando la inaccion del Rayo para con la sección radical de su hinchada.
Tebas ha hecho públicas sus intenciones -asegura que sus pesquisas han identificado a 17 aficionados radicales que participaron en el afamado escrache- porque "ese tema afecta a la imagen de la Liga española y de España". El dirigente está dispuesto a abordar el siempre delicado tema de los grupos radicales por la vía judicial, ya que el embajador de Ucrania en Madrid, Anatoliy Scherba, le trasladó la importancia del caso en el país natal del delantero que se niega a volver a Vallecas.
"Me contó que en Ucrania están alarmados con lo que ha pasado, pero la Liga no va a estar con los brazos cruzados. No podemos influir más en el jugador y en los clubes, pero vamos a defender a los clubes y a los jugadores para que trabajen", señaló el mandatario, que se reunión con Scherba este martes. "En breve estará presentada la querella criminal contra las 17 personas que entraron al recinto de la Ciudad Deportiva del Rayo el día que fue el jugador. Están los autores materiales de la amenaza y ahora hay que trabajar para conocer los autores intelectuales", explicó aunque, a continuación, precisó que "luego se verá si fue suficiente la amenaza o no, pero vamos a pedir las penas que correspondan en el Código Penal, porque se ha hecho coacción de la privación de un derecho fundamental".
Tebas, que no quiso entrar en la situación profesional del jugador porque "podría entrar también el ámbito del derecho laboral", concluyó manifestando que el asunto se ha tratado "con total impunidad en algunas ruedas de prensa" y confesó estar "convencido que el jugador no tiene la ideología que se dice, porque estaríamos admitiendo que hay tribunales populares que permiten juzgar". "No podemos permitir que los tribunales populares hagan uso del miedo y la coacción", sentenció.
Martín Presa, presidente del Rayo que padece un enfrentamiento con los Bukaneros y es silbado por buena parte de la grada vallecana, no ha conseguido transmitir un mensaje contundente al respecto en las diversas entrevistas atendidas este miércoles. No lo tiene fácil el mandatario, pues además de los radicales la inmensa mayoría de las peñas también protestaron por la cesión de Zozulya desde su significación antifascista y tampoco le es agradable enfrentarse a la reacción furibunda de un grupo ultra excluido de su pasatiempo futbolístico. De este último apartado podría dar fe uno de sus vecinos capitalinos, el Atlético de Madrid, con su "expulsión" del Frente Atlético del fondo sur del Calderón tras la muerte de Jimmy en el Manzanares. Pero ese es otro tema.
El caso es que el presidente rayista niega con vehemencia que Zozulya no juegue en su equipo por las coacciones de los radicales de extrema izquieda que ocupan el único fondo habitable de su deteriorado estadio. Y lo hace acompañando su diagnóstico del asunto con la tibieza de aquel que espera acontecimientos exteriores y no se remanga. "Desgraciadamente no somos el Ministerio del Interior", aducía Martín Presa al argumentar que no tenía previsto profundizar en el camino marcado por Tebas de identificación y expulsión de los Bukaneros. Y en este bloqueo navega un Rayo protagonista por un tema extradeportivo que, mientras tanto, lucha por no descender a Segunda B y coquetear con la desaparición.