Economía

Estalla la guerra de las lechugas entre España y Reino Unido

(Foto: Juan Pablo Tejedor Ansón).
Luis Vera | Jueves 09 de febrero de 2017
El Brexit desencadena la incertidumbre sobre el abastecimiento del Reino Unido.

Ha comenzado con una noticia del diario sensacionalista The Sun, según el cual, España está desabasteciendo de lechugas y otras verduras a los supermercados birtánicos. Todo ello en un contexto de incertidumbre y nacionalismo que hunde sus raíces en el ‘yes’ al Brexit. Pero, ¿qué hay detrás?

“En relación con problemas meteorológicos en España, hay desabastecimiento de lechuga iceberg. Para proteger la disponibilidad a todos nuestros clientes, estamos limitando el total de compras a tres unidades por persona”: carteles como estos son los que encuentran algunos ciudadanos británicos en los anaqueles dedicados a verduras, en algunas de las principales cadenas de distribución minorista del Reino Unido.

La ola de frío de Centroeuropa está detrás de la demanda de verduras procedentes de España en todo el Continente. Algunas variedades, como el calabacín o la berenjena, han llegado a duplicar o triplicar su precio en el mercado.

Ante esta circunstancia, The Sun aprovechaba para armar uno de sus habituales titulares sensacionalistas. Compartía en las redes sociales la noticia sobre el desabastecimiento de verduras con la frase “los supermercados españoles están acumulando arsenales masivos de verduras en secreto”. The Sun fue uno de los diarios que hizo campaña a favor del Brexit y es conocido por sus posturas populares y populistas.

Reino Unido se enfrenta a la incertidumbre en plena gestión de su salida de la Unión Europea, su principal socio comercial. La primera ministra británica, Theresa May, ha asegurado en sus discursos sobre el Brexit que Gran Bretaña no tiene intención de sumergirse en una etapa de proteccionismo y aislacionismo, y ha citado, también a los países que conformaban su antiguo imperio para defender una nuevo Reino Unido global en el siglo XXI. Sin embargo, parece que el sentir de las calles británicas no es el mismo, al menos hasta que se despejen las incógnitas para la economía británica.