Mundo

El líder de la oposición de Zimbabue acusa a Mugabe de "declarar la guerra"

Morgan Tsvangirai

Miércoles 25 de junio de 2008
En declaraciones a la televisión australiana desde la Embajada de Países Bajos en Harare, donde Tsvangirai se refugió el lunes al denunciar falta de seguridad, el líder opositor señaló que "esto no son elecciones, es lo que seguimos manteniendo, es una guerra". "Mugabe ha declarado la guerra y no queremos ser parte de ello", añadió en una entrevista telefónica.

Mientras tanto, la Policía zimbabuense acordonó y registró hoy las oficinas del partido de Tsvangirai, Movimiento por el Cambio Democrático (MDC), en el este del país, según informó un portavoz de la formación política.

"Nuestras oficinas de Mutare fueron registradas por policías antidisturbios armados a las diez de la mañana de hoy. Trajeron perros rastreadores y encontraron a más de 200 víctimas de la violencia política que se refugiaban en la oficina. No arrestaron a nadie", explicó el portavoz del MDC, Muchauraya Pishai.

Para el líder opositor, es imposible para su partido presentarse a la segunda vuelta electoral porque el MDC no puede ofrecer seguridad a sus votantes en tres cuartas partes del país. "El Ejército, la milicia, los veteranos de guerra han hecho casi inaccesible ir a cualquier parte del país", manifestó.

Por ello, explicó que ha buscado protección diplomática debido a las constantes amenazas en su contra, a pesar de que Mugabe ha asegurado que su vida no corre peligro. "No es broma, en las últimas tres semanas he sido arrestado, acosado, tratado totalmente como un criminal, cuando soy el líder rival en estas elecciones", recordó.

Pese a todo, sigue abierto a la negociación

Asimismo, Tsvangirai explicó que espera que puedan darse las condiciones para iniciar un proceso de negociación con el partido de Mugabe para resolver la crisis política, que ya se acerca a los tres meses de duración, y que podría considerar la posibilidad de un gobierno de unidad nacional.

"Las elecciones no son una solución. Sólo con una posición negociada podría verse a este país salir de la crisis. Si (un gobierno de unidad nacional) está en la baraja, pondremos la vista en él", subrayó, al tiempo que insistió en que su partido está "abierto a cualquier negociación", pero que todavía no se le ha dado esta posibilidad.

"Ya veremos qué papel podemos jugar, pero creo que una de las cuestiones fundamentales es que el resultado de las elecciones de marzo debe ser respetado", concluyó el líder opositor.

TEMAS RELACIONADOS: