Las Palmas dominó la pelota y el tempo del partido hasta el último cuarto de hora. Setién apostó de entrada por Halilovic y Jesé para afianzar su estilo de juego alegre, combinativo, y consguiría replegar al Sevilla a su vertiente de achique y contragolpe. A pesar de ser uno de los clubes que mejor tratan la pelota, los pupilos de Sampaoli se vieron obligados a cerrar filas ante la circulación perpetua de los locales. Y el ex jugador del PSG y Real Madrid dispondría de una de las opciones claras que elevaron a Rico a la altura del mejor futbolista sobre el verde.
Boateng, el falso nueve más pasador que rematador, gozó de varias opciones que el meta sevillano desbatataría. También Halilovic, David Simón y Jonathan Viera -auténtico regidor de la orquesta de la Unión Deportiva-, se aproximaron con peligro al área de un replegado Sevilla que amenazaba, cada tanto, con transiciones efervescentes lanzadas por Vitolo -que chutó sin éxito en varias ocasiones- y con remate desatinado de Vázquez y Ben Yedder. Con Nasri como víctima, la pelota fue amarilla y tras la reaudación también lo serían las ocasiones.
Sin embargo, un movimiento del técnico argentino en el epílogo -que dio entrada a Jovetic, Iborra y Correa en el último cuarto de hora- convulsionó el duelo. El dominio seguiría pertenciendo a los locales, pero un pelotazo peinado por Iborra y rematado a la red por Correa -minuto 79- comprometió la superioridad privada de eficacia del sistema de Setién. Lo intentarían, con menos profundidad y más cansancio sus pupilos, pero el rigor táctico sevillano defendería con oficio la tercera plaza. Incluso Jovetic tuvo en sus botas la sentencia en el minuto 90.
Había propuesto más Las Palmas pero se llevaba el botín el competitivo aspirante hisplense, que sigue el ritmo de los grandes (a dos puntos de Barça) y sobrevivió al exigente examen canario con seriedad y paciencia. Sólo cuando la anarquía se apodero del pentagama controlador local rascó su hueco de gloria el club peninsular -único en salir victorioso del Estadio de Gran Canaria en el presente curso liguero-. De este modo se reencontró con la senda del triunfo el bloque que volverá a competir en la Liga de Campeones ante el Leicester y que matizó las aspiraciones continentales de un equipo de estilo vistoso pero al que le falta veneno para traducir su dominio en estadística, más allá del ratio de posesión y el exquisito regusto que deja su visionado.
Aún así, los datos reflejan lo vibrante y bello de la apuesta de lo dos estrategas, si bien uno llevó sobre sus hombros el peso cretivo y el otro esperó para romper en vuelo (y lo consiguió aprovechando los espacios que deja la endeble espalda amarilla). Quince tiros a puerta locales y doce nervionenses dibujan un enfrentamiento que retrata la esencia esteticista de LaLiga. Esta tarde se midieron dos libretos verticales, que no escatiman efectivos para buscar las cosquillas al rival y terminó ganando, amén de los sevillanos, el aficionado neutral -"Ha sido el mejor partido desde que estoy aquí", declaró Setién pese a la derrota-.
- Ficha técnica:
0. UD Las Palmas: Javi Varas; David Simón, Lemos, Aythami, Dani Castellano (Mateo García, min. 90); Montoro (Halilovic, min. 81); Halilovic (Tana, min. 81), Roque Mesa, Jonathan Viera, Jesé; y Prince Boateng.
1. Sevilla FC: Sergio Rico; Mariano, Mercado, Lenglet, Sarabia; Kranevitter, N'Zonzi (Iborra, min. 68); Franco Vázquez (Jovetic, min. 77), Nasri, Vitolo; y Ben Yedder (Correa, min. 77).
Gol: 0-1, min. 79: Correa.
Árbitro: Ricardo de Burgos Bengoetxea (Comité Vasco). Mostró tarjeta amarilla al jugador local Lemos (min. 84), y a los visitantes Kranevitter (min. 17), Sarabia (min. 28), Iborra (min. 77) y Correa (min. 80).
Incidencias: partido disputado hoy en el Estadio de Gran Canaria ante 27.843 espectadores.