El “enchufismo” aumenta un 75% en apenas dos años, según CC.OO. Por S.C.
Se reabre el tema después de que el Ayuntamiento de Madrid acumule un total de 18 denuncias por nombramientos en puestos de libre designación, presuntamente irregulares. Ha sido Comisiones Obreras (CC.OO.) quien quiere llevar a los tribunales este modo de selección de personal. El sindicato sostiene que este procedimiento se ha convertido en algo habitual en el último año. Aseguran que estos puestos pasaron de 250 en 2014, último año completo de gobierno del PP, a 526 en 2016, es decir, un 48,6% más en solo un año. Sin embargo, las acusaciones no remiten a nombramientos específicos sino a la convocatoria de determinados puestos que no se tramitaron por la vía correcta, es decir, no salieron a concurso.
Los casos más recientes ocurrieron este mes de febrero. La polémica nace después de que el Ayuntamiento de Carmena diese tres proyectos a una empresa de la que es socia una asesora municipal. Por dar nombres, el Grupo de Estudios y Alternativas (Gea21) y la asesora de la Presidencia del Pleno María Naredo. El último proyecto fue el denominado Arte-facto en Valdebebas, por el cual se pretende construir 31 viviendas sociales. Aunque se tratan de contratos menores, pues no superan los 18.000 euros, Purificación Causapié, portavoz del PSOE en el Consistorio, pide más transparencia para que sean más accesibles tanto para la oposición como para los ciudadanos. “Los contratos menores permiten agilizar la gestión, pero no significa que tengan que tener menos transparencia”, ha defendido. Por ello, PP y socialistas exigen una comisión de control, extraordinaria en el caso de los populares, para que pueda analizarse la contratación después de que el Consistorio acumule tantos casos.
Las nuevas incriminaciones han vuelto a destapar la “dedocracia” que sigue el Ayuntamiento madrileño, una técnica que comenzó a pocos meses de que Manuela Carmena empezara sus andaduras en su primera legislatura. La inicial tuvo que ver con Luis Cueto, marido de su sobrina y funcionario adscrito al Ministerio de Economía, al que concedería el cargo de jefe de Gabinete. De esta forma, incumplía el Reglamento de Ordenación del Personal del Ayuntamiento, aprobado en abril por su predecesora, Ana Botella, por el que se prohíbe que los ediles nombren como cargo eventual o de confianza a un familiar hasta cuarto grado de consanguinidad.
Las designaciones se siguieron sucediendo y algunos de los nombramientos más polémicos son:
- Eduardo Garzón, hermano de unos de los líderes de Unidos Podemos y asesor en Economía.
- Luis Maestre, padre de la portavoz y subdirector de Atención al Contribuyente.
- Nuria Sánchez, exnovia y asesora del edil Guillermo Zapata como asesora de Fuencarral.
- Samuel Romero, director de la M-30 es hijo de Rosa Aporta, vinculada a Ahora Madrid.
- José Ignacio Torreblanca, escritor y periodista es ahora adjunto a la dirección de comunicación.
- Ángel Luis Farnos, un cantante ocupa el cargo como asesor en la Junta de Distrito de Puente de Vallecas.
Una lista que es aún mucho más extensa gracias a la labor de
Ciudadanos hace un año. Los puestos elegidos a dedo
según este partido habrían sido en aquel entonces 44, cifra que hoy se habría inflado. “Dijeron que iban a acabar con ello y lo que están haciendo es ‘podemizar’ el Ayuntamiento”, ha increpado
Esperanza Aguirre, portavoz del grupo popular.
No obstante, Carmena reitera una y otra vez que en su Ayuntamiento no se hacen designaciones a dedo porque no pueden. Defiende que en todo momento se siguen los procedimientos administrativos en vigor. A pesar de sus alegatos, tendrá que dar explicaciones en el próximo pleno que se dedicará a la política de personal.