Opinión

Francia y la UE

TRIBUNA

Natalia K. Denisova | Sábado 18 de febrero de 2017

La UE ha entrado en una profunda crisis con la salida de Gran Bretaña. Pero podría salirse e incluso fortalecerse. Es opinión generalizada en toda Europa de que la UE podría superar la crisis provocada por la salida de Gran Bretaña de sus instituciones, a pesar de que esta salida está siendo muy mal gestionada por la Comisión y la actitud ambigua de cada uno de los Estados europeos en sus relaciones bilaterales con las autoridades británicas. ¿Podría predecirse algo parecido si quien plantea la salida de la UE fuera Francia? Lo dudo. Pero es menester prepararse para ese escenario. En otras palabras, es plausible que si gana el Frente Nacional, en Francia, la UE entre en una crisis profunda que nadie sabrá cómo resolver. Es ya opinión dominante en el mundo que si gana la opción de Le Pen, Francia pondría patas arriba todos los tratados de la UE.

La pregunta es urgente: ¿tiene posibilidades de ganar el Frente Nacional? Lo que antes se consideraba inviable, entre otros motivos, porque el sistema de doble vuelta y las posibles coaliciones postelectorales impedían la llegada al poder de este partido, ahora han desaparecido. La caída estrepitosa de la derecha clásica, que ni siquiera ha sido capaz de elegir un candidato limpio de corrupción, y el ascenso de un izquierdista exagerado y antiguo en el PSF, hacen crecer las oportunidades de Le Pen. Además, a la líder del Frente Nacional apenas le afectan los escándalos por sus empleos incompatibles en su partido y en el Parlamento Europeo. Todas las encuestas dan ganador al Frente Nacional. También la última encuesta del diario francés Le Monde, del día 16 de febrero, le da un 26 % a Le Pen seguida por Emmanuel Macron 23%, del Partido Socialista, y François Fillon con 18,5%.

Si alguien todavía no cree en la posibilidad de la victoria de Le Pen, pues, que se asome a la prensa francesa. La laicidad, un pilar fundamental que mantiene el Estado francés, se ha esfumado de la sociedad que parece separada en los lobbies electorales. El más poderoso de los cuales, el lobby musulmán ya ha determinado las elecciones presidenciales de 2012 y las municipales de 2014. ¿Conseguirá ahora la presión musulmana la victoria de Le Pen? El panorama francés es en cualquier caso dramático. Las bases civilizatorias de la política francesa han sido puestas en cuestión por el islam. Por este camino, solo los más ingenuos dudan de que toda la UE está poniéndose en cuestión. La situación es grave, pues, no sólo para Francia sino para toda la UE. ¿Quién se ha preocupado en la UE por el escenario francés?, ¿quién en la UE podría negociar con la probable presidenta de Francia?, ¿quizá el señor Junker?