Carme Forcadell, presidenta del Parlamento catalán, ha recibido una nueva querella por parte de la Fiscalía por desobediencia y prevaricación al permitir que la cámara aprobara una resolución para celebrar un referéndum de independencia.
La nueva denuncia presentada ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) va dirigida también contra los otros tres miembros de la Mesa de JxS, Lluís Corominas, Anna Simó y Ramona Barrufet.
En su querella, la Fiscalía sostiene que el 5 de octubre de 2016 los querellados permitieron con sus votos favorables que la Mesa del Parlamento catalán admitiera a trámite dos propuestas de JxS y la CUP que instaban a convocar un referéndum, pese a "tener pleno conocimiento" de que el TC había prohibido desarrollar cualquier resolución que emanara de la declaración de ruptura del 9 de noviembre, que abría la puerta a una vía unilateral a la independencia.
Según el ministerio público, las decisiones de los querellados "ponen en evidencia su voluntad inequívoca e irreversible de llevar adelante su proyecto político por la fuerza de los hechos consumados, con total desprecio a la Constitución". Y, en concreto, la conducta de Forcadell "evidencia aún más su contumaz y obstinada voluntad de incumplir los mandatos constitucionales", lo que "ya había dejado patente" cuando el 27 de julio de 2016 permitió que el Parlamento catalán votara la hoja de ruta independentista.
"Los querellados posibilitaron la aprobación de una resolución que de manera expresa trata de desvincular a las instituciones de la comunidad autónoma de Cataluña del sistema constitucional, dinamitando la distribución de competencias establecida en el modelo de ordenación territorial del Estado", sostiene el fiscal.