El líder indiscutible del calcio se ha adelantado en las semifinales de la Coppa italiana tras ganar al Nápoles este martes en un duelo de resultado muy discutido. La sombra del Moggigate ha planeado en el anochecer turinés, que ha acogido un 3-1 del que ha salido triunfal la Juventus pero del que ha caído, perjudicado, el estamento arbitral transalpino. El duelo de gallos, con dos de los equipos que mejor fútbol practican en el Bel Paese -junto a la Roma, que juega la otra semifinal este miércoles en el derbi capitalino-, se resolvería, para desgracia del balompié, por la vía de la concatenación de errores del trencilla, todos ellos en favor de los locales.
Sarri y Allegri dispusieron sus onces más reconocibles salpicados de alguna variante. Los napolitanos hicieron titular a Milik -delantero referencia, todavía en proceso de rehabilitación de su dura lesión-, Strinic, Maggio y Rog -con Mertens, su goleador, como suplente- y los juventinos, sin Buffon, recuperaron su defensa de tres (moldeada hacia las cuatro piezas) pero sentaron a su lateral zurdo estelar, Alex Sandro. Así, se reproduciría un episodio más de la rivalidad que mejor encarna el duelo norte-sur italiano bajo el libreto de intensidad, ritmo y atrevimiento posicional tan característico de ambas escuadras.
El enfrentamiento que resulta máximo exponente del crecimiento del nivel del fútbol en Italia que ha experimentado en los últimos cursos -los dos sobreviven en Liga de Campeones aunque el rival del Real Madrid lo tiene bastante complicado para pasar a cuartos- se desarrolló con la arquetípica pasión que termina comprimiendo el campo y reduciendo los espacios y las ocasiones de gol. Así, el renovado equilibrio en la relación de fuerzas entre el aristócrata de la Fiat y el nostálgico aspirante que todavía venera ciegamente a Maradona esputa batallas en forma de guerra de guerrillas que penalizan cada error y vanaglorian la puntería.
En este sentido empezaría mejor el equipo sureño, que se adelantaría por medio de Callejón en el primer acto -minuto 36-. Una combinación fluida entre Milik e Insigne concluyó con un centro diagonal y venenoso de éste que recogió hacia la red el canterano del Madrid, desde el segundo poste. Golpeaba primero un Nápoles que alternaba posesiones largas y verticalidad con achiques radicales ante el empuje local. Pepe Reina se estaba destapando como el bastión que contenía las acometidas desde media distancia, en centros laterales y en remates de Higuaín, Dybala y Mandzukic -excelso en su rendimeinto como extremo izquierdo- de una Juventus dolida y casi desatada.
El portero español se bastó para preservar las esperanzas de su equipo al descanso. El 0-1 con que los rivales del vigente campeón de Europa ganaron el intermedio parecía augurar una vuelta ardorosa y decisiva en San Paolo, pero todavía restaban 45 minutos de presumible ataque perpetuo bianconero. Y, en efecto, Allegri tocó la corneta (dio entrada a Cuadrado por Lichtsteiner) y las líneas locales ascendieron hasta disparar el ritmo y la asiduidad de sus acercamientos a la meta defendida por el español. La pelota iba a ser ya turinesa y los visitantes debían mostrar capacidad de sufrimiento para salir a flote sin desangrarse, incapaces de recuperar su brío y personalidad colorida toda vez que se adelantan en el marcador -como ya le ocurriera en Concha Espina-.
Sin embargo, cuando todavía no se habían asentado en el verde los futbolistas, el colegiado señaló un discutido penalti de Koulibaly sobre Dybala. El argentino se introdujo en el área y lanzó un pase hacia Higuaín. En el entretanto, el zaguero francés cometió una imprudencia y metió el pie cuando la pelota ya estaba lejos de la perla latinoamericana, que se dejó caer. El resultado, entre las protestas partenopeas, un penalti convertido por el ex delantero del Palermo con templanza y clase, a su izquierda y lejos del guardameta campeón de todo con España.
Arreciaba el acoso de la Juventus cuando Reina, providencial hasta entonces, cometió un error impropio que facilitó el 2-1 anotado entre Higuaín y Bonucci. Un saque de esquina espinado de Pjanic ejerció como el anzuelo que picó Pepe. La mala salida del arquero dejó la pelota en el segundo poste al ex jugador del Real Madrid, que, sin ángulo, embocó el segundo tanto local para el alborozo de la tribuna del Juventus Stadium. El central que discutió con Allegri y fue apartado empujó el cuero a la red sobre la línea para completar una remontada fulgurante de los blanquinegros.
Pero no aflojaría la inercia y el impulso un equipo que se ha ganado el estatus de favorito al trono continental. Sus combinaciones frenéticas le permitían atrincherar a un Nápoles de reclusión integrista. Sarri movió el banquillo en busca de respuestas y más control, reemplazando a Hamsik por Zielinski y a Milik por Mertens, pero antes de que el último cuarto de hora arribara cabría, todavía, la acción que puede haber decidido la eliminatoria.
Lanzó un córner el Nápoles. La pelota quedó muerta en el área y la recogió Albiol. El central nacional fintó y se hizo hueco entre dos oponentes, sin espacio. Y fue derribado por Pjanic. El colegiado no pitó nada y Bonucci desató un contraataque abrasivo de dos (juventinos) para uno (napolitano). Dybala condujo la transición que esperaba rematar Cuadrado. El envío del argentino hacia el colombiano fue leído por Reina, que salió de su arco y ganó el mano a mano con el cafetero. Arriesgó mucho el portero pero ganó, pues despejó con claridad antes de que la inercia le llevara a arrollar al escurridizo extremo. El resultado: penalti en el área del Nápoles con nueva diana de Dybala, que repitió la dirección y el engaño al indignado guardameta patrio.
El crepúsculo de la tenebrosa noche no dejó espacio para mucho más que la sensación de desvergüenza verbalizada (también a posteriori) por la delegación napolitana. "Estoy enfadado porque no es correcto. El resultado estuvo condicionado por errores arbitrales y esto lo vio toda Italia", proclamó Reina en el post-partido. "El resultado cambió por culpa de las decisiones arbitrales, nada más", avanzó a la Rai el meta español, que sintetizó el duelo explicando que "hemos hecho una buena primera mitad, hemos creado problemas a la Juventus y hemos defendido bien. Luego, en la reanudación todo cambió a causa de unas situaciones puntuales". En 20 minutos cedieron tres goles y se dejaron sus opciones de luchar por el único trofeo que veían alcanzable este curso.
Pavoletti y Pjaca gozarían de minutos en un tramo final condicionado por el carárter jerárquico de la Juventus y la ayuda extradeportiva que confeccionaron un arranque de segundo tiempo apoteósico para la nación bianconera. Y el calendario napolitano augura nubarrones: el 4 de marzo se juega la segunda plaza por el Scudetto contra la Roma y tres días después afrontará el desafío merengue. Quizá por eso se haya multiplicado la temperatura de la queja ante lo visto. "Es un escándalo", tuiteó el central del Nápoles no convocado Lorenzo Tonelli, en plena escaramuza; Cristiano Giuntoli, director deportivo de la entidad visitante, señaló a los micrófonos que la actuación arbitral había sido "vergonzosa y esto le hace daño al mundo del fútbol italiano"; y la cuenta de Twitter del club agraviado la terminó tomando con la versión que de la particular actuación del árbitro Paolo Doveri hizo la Rai, cadena que retransmitió el duelo. "Si veis los partidos en la Rai hacedlo sin audio", tuiteó la cuenta de un dolorido SS.CC. Napoli que recordará este día como uno de los más negros de su historia. Aunque la desdicha le haya tomado como sujeto pasivo.
- Ficha del partido:
3. Juventus: Neto; Barzagli, Bonucci, Chiellini; Lichtsteiner (Cuadrado, m.46), Pjanic, Khedira, Asamoah (Alex Sandro, m.72); Dybala (Pjaca, m.84), Higuaín, Mandzukic.
1. Nápoles: Reina; Maggio, Koulibaly, Albiol, Strinic; Diawara, Hamsik (Zielinski, m. 58), Rog (Pavoletti, m.83); Callejón, Insigne, Milik (Mertens, m.61).
Goles: 0-1, m.36: Callejón. 1-1, m.47: Dybala, de penalti. 2-1, m.65: Higuaín. 3-1, m.69: Dybala, de penalti.
Árbitro: Paolo Valeri (ITA). Mostró cartulina amarilla a Diawara (m.21), Asamoah (m.26), Milik (m.38), Lichtsteiner (m.40), Rog (m.58), Reina (m.68) y Maggio (m.68).
Incidencias: Partido de ida de las semifinales de la Copa Italia disputado en el Juventus Stadium ante cerca de 40.000 espectadores.