En el marco de su ciclo Circuitos presente en treinta y dos ciudades españolas.
“Quince”, el título de la decimoquinta edición del festival internacional de música “Pórtico de Zamora”, hace referencia a los tres lustros de vida que cumple en el presente año. Han pasado ya quince años desde que la pequeña iglesia románica de San Cipriano, escenario de todos los conciertos programados, abriera sus puertas por primera vez para acoger un proyecto cuya filosofía y razón de ser se resume en el articulado de su fundación: “promover las relaciones humanas a través de la música”. Con esta idea, el festival Pórtico ha venido apostando por una programación de calidad y original, con la magia que aporta el templo de San Cipriano como escenario. En esta edición, la sexta en colaboración, y la cuarta en coproducción, con el Centro Nacional de Difusión Musical, se han programado cinco citas musicales en las que la música medieval y barroca, aderezada con algún contrapunto contemporáneo, tendrá todo el protagonismo. Vivaldi y Bach son, por ejemplo, los compositores escogidos por el grupo Musica Alchemica para la jornada inaugural, el viernes 31 de marzo, con unos solistas de gran solvencia. Liderados por la violinista Lina Tur Bonet, el violonchelista Marco Testori y el clavecinista Keneth Weiss ofrecerán algunos de los conciertos más emblemáticos de estos maestros, referentes de la historia de la música.
Un día después, tres conciertos conformarán el cuerpo central del festival: a las 12 de la mañana, la influencia de la música barroca en el s. XX quedará patente de la mano de Adolfo Gutiérrez Arenas, uno de los chelistas españoles con mayor proyección internacional, que se enfrentará al reto de exponer obras de Bach y Benjamin Britten junto a un estreno absoluto de su padre, el organista y compositor Adolfo Gutiérrez Viejo. Por la tarde, a las 19 horas, los músicos de L’Arpeggiata dirigidos por la carismática Christina Pluhar se sumarán a esta celebración, en su tercera visita al festival, con un programa que recorrerá varios siglos de ciacconas, tarantelas, folías y bergamascas. Para terminar la tríada de conciertos del sábado, el repertorio medieval ocupará el escenario de San Cipriano a las 22.30 horas de la mano del Ensemble Dialogos, uno de los conjuntos especializados en la música de ese periodo más importantes, que proponen con su programa “Swithun! Un santo, tres furias y mil milagros de Winchester hacia el año 1000” un recorrido a través del Tropario de Winchester, una de las fuentes más importantes para el estudio de la primera polifonía. El clavecinista Eduardo López Banzo, al frente de su grupo Al Ayre Español, baluartes de la interpretación histórica de nuestro país, pondrán el punto final a este intenso fin de semana musical, el domingo 2 de abril a las 12 de la mañana, con las Sonatas opus 5 de Haendel. Estas sonatas, que son realmente una ópera sin palabras, contienen muchas páginas tomadas de otras obras vocales - óperas, oratorios, serenatas y música litúrgica - escritas por el maestro inglés en los años anteriores a su publicación.