En una nueva sucesión de tuits, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a su antecesor en el cargo, Barack Obama, de haber pinchado su teléfono de la Torre Trump durante la pasada campaña electoral.
"¡Terrible! Acabo de descubrir que Obama había pinchado la Torre Trump justo antes del triunfo. Nada encontrado. ¡Esto es McCarthysmo!" escribió Trump como inicio de sus acusaciones.
Sin embargo, sin aportar ninguna prueba, tan sólo mencionando que "un buen abogado podría tener un gran caso", Trump finalizó su ataque con un duro tuit: "Qué bajo ha tenido que caer el presidente Obama para pinchar mis teléfonos durante el sagrado porceso electoral. Esto es Nixon/Watergate. ¡Mala (o enferma) persona!
Horas después, el expresidente Barack Obama replicaba a su sucesor. Lo hacía a través de un comunicado firmado por su portavoz Kevin Lewis: "Ni el Presidente Obama ni nadie en la Casa Blanca han ordenado nunca la vigilancia de ningún ciudadano estadounidense".
En su escrito, Lewis agrega que "una regla básica del Gobierno de Obama era que ningún funcionario de la Casa Blanca interferiría en ninguna investigación independiente del Departamento de Justicia". "Cualquier otra sugerencia al respecto es simplemente falsa", añade.