¿Qué es cultura?
“Lo que diga el mercado” nos contaba un gran doctor.
Yo no sé si la cultura será eso, pero algo de malo debe tener la cultura como para que esté tan maltratada, o maltratados, porque la cultura tiene sus profesionales que viven por y para ella, pero no de ella. Acabo de leer en prensa, a colación de la comparecencia de Iñaki Guevara (secretario general de la Unión de Actores) en el Congreso de los Diputados que “según el último informe sobre la situación sociolaboral de actores y bailarines de España emitido por AISGE*, un 57 por ciento no tiene trabajo y sólo el 8 por ciento cobra más de 12.000€ al año”.
Acabáramos, 12.000€ al año, incluso si así fuera se podría subsistir, pero claro, cobrando doce pagas con su correspondiente nómina, seguros, cotizaciones… El caso es que, lo más probable, esos 12.000€ habrán sido previamente “invertidos” (esto es un eufemismo) en la realización de una actividad económica, gracias a la cual habrás comprado materiales para realizar dicha actividad (impulsas la economía), habrás contratado profesionales para su realización (creas empleo) y habrás llevado a cabo tu proyecto/espectáculo asumiendo todas y cada una de las responsabilidades y riesgos que conlleva firmar los contratos sin haber cobrado “nada” (es decir, pagando). Para después hacer frente, a parte de todos esos costes de “producción”, a las cargas fiscales correspondientes a la facturación de la que aún no has visto un céntimo pero que, “tranquilo”, cobrarás en no más de 90 días (a interés cero). Con financiación privada puede que las condiciones mejoren un poco.
Vaya jaleo, no sé si me explico, pero sigo. Que después de esta travesía artística trágico-cómica, damos por hecho que sí, que todo ha ido bien, que finalmente se pagaron los cachés y que algo quedó en el resultado, después de intereses e impuestos. Muy bien, ahora te embarcas en la siguiente (película, concierto, gira) a ver si de una a otra puedes ir afrontando las cuotas del RETA* (en pleno siglo XXI sin una concordancia justa y coherente entre ingresos y cotización), etc…
¿Viviendo la bohemia? Vale. Con personas a tu cargo: NO, gracias.
Pero todo esto es normal, ya sabemos que ahora no basta con ser actor, bailarín, payaso o guionista. Ahora hay que ser emprendedor, ¿cómo? Realmente no está muy claro (por lo anteriormente expuesto), pero “aceptemos barco” y emprendamos, ¿y una vez emprendidos? Ya os lo he dicho antes, tranquilos. Bueno, y si eso del emprendimiento no resulta, pues te reinventas. ¿Perdón? Nada, después de haber “invertido” tiempo (tu vida), salud y dinero te buscas otra cosa que te asegure las lentejas. Lo decía un tal Sancho, “oficio que no da de comer a su dueño no vale dos habas”.
Tendremos que emprender entonces la revisión de la legislación vigente, o reinventarla, la cultura hace pensar y una población pensante no aceptaría tanto despropósito. Ahí lo llevamos.
*AISGE: artistas, intérpretes, sociedad de gestión.
*RETA: régimen especial de trabajadores autónomos