Resulta complicado que un equipo repita un resultado de tintes humillantes tanto en la ida como en la vuelta de una eliminatoria de Liga de Campeones. Sin embargo, al excepción aconteció este martes con el Bayern como ejecutor y el Arsenal en el papel de sujeto pasivo. No empezó bien el duelo para los ingleses, que perdieron a Welbeck en el calentamiento. Arsene Wenger le había elegido, como también lo hizo con Alexis (a pesar de los rumores de indisciplina), Ospina, Ramsey y Walcott. Este último y Oxlade-Chamberlain lideraron la salida fulgurante de los gunners.
El Bayern había salido a contemporizar, en base a la amplia renta cosechada en la ida, y los británicos avisaron del peligro de la indolencia a los de Ancelotti con dos remates y un gol. Los lanzamientos previos a la diana fueron obra de Giroud y Bellerín, y el 1-0 lo materializó Walcott, que sentó a Alaba en un saque de banda y batió a Neuer para maquillar la imagen de su equipo. No reaccionarían los bávaros en un primer acto de marasmo que mantuvo a la grada contenta por el brío de sus jugadores -no por su acierto en al creación de peligro-.
Parecería que en la reanudación proseguiría la siesta alemana, pero la ocasión inicial de Giroud y la rigurosa expulsión del central Koscielny (minuto 54, por doble amarilla) cambió el escenario y sembró un plácido devenir para los campeones de la Bundesliga. Lewandowski provocó la roja, ya que la acción fue considerada como penalti, y se encargó de empatar el partido al transformar la pena máxima.
Con el 1-1 en el marcador, las posibilidades de remontada que se alimentaron con esa jugada de Giroud recién comenzado el segundo acto se tornaron en una bajada de brazos inglesa que promocionó la goleada visitante. Cuatro goles más recibiría el Arsenal en un segundo tiempo catastrófico para la reputación de la entidad londinense y para la de su entrenador, que podría haber disputado su último partido de Champions League al cargo del banquillo de un equipo al que ha dirigido más de dos décadas.
El 2-10 en el global de la eliminatoria tomaría forma con las dianas de Robben -minuto 65, tras un error de Ospina-, Douglas Costa -que aprovechó otro fallo, en este caso de Xhaka- y Arturo Vidal -con dos goles, uno picando la pelota con clase ante la salida del colombiano-. Con esta soberana superioridad accede el coloso alemán a los cuartos de final. El sorteó deparó un cruce que se pronosticaba como equilibrado, contemplando el estado de forma de entonces de ambos equipos, pero la seguridad actual de los pupilos de Ancelotti -que cuentan las jornadas para alzar su título liguero- asusta a cualquiera.
- Ficha técnica:
1 - Arsenal: Ospina; Bellerín, Mustafi, Koscielny, Monreal; Ramsey (Coquelin, m.72), Xhaka, Walcott, Oxlade-Chamberlain, Alexis (Lucas, m.73); y Giroud (Özil, m.72).
5 - Bayern de Múnich: Neuer; Rafinha, Javi Martínez, Hummels, Alaba; Thiago (Kimmich, m.79), Xabi Alonso, Vidal; Robben (Douglas Costa, m.71), Ribery (Renato Sanches, m.79) y Lewandowski.
Goles: 1-0, m.20: Walcott. 1-1, m.55: Lewandowski. 1-2, m.68: Robben. 1-3, m.78: Douglas Costa. 1-4, m.82: Vidal. 1-5, m.85: Vidal.
Árbitro: Tasos Sidiropoulos (GRE). Amonestó a Walcott (m.39), Oxlade-Chamberlain (m.61) y Xhaka (m.79), del Arsenal; y a Alaba (m.39) y Javi Martínez (m.44), del Bayern Múnich. Expulsó a Koscielny por doble amarilla (m.54).
Incidencias: partido de vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Emirates Stadium (Londres). El Bayern elimina al Arsenal por un marcador global de 10-2.