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Un Barcelona épico destroza al PSG y obra la remontada imposible |6-1

El delantero brasileño del FC Barcelona, Neymar Jr., celebra el sexto gol del equipo blaugrana durante el encuentro correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, que han disputado esta noche frente al Paris Saint Germain en el estadio del Nou Camp, en Barcelona. (Foto: EFE / Quique García.).

VUELTA DE OCTAVOS DE FINAL DE LA LIGA DE CAMPEONES

Javier Nuez | Miércoles 08 de marzo de 2017
En el minuto 86 estaba tres goles por detrás. Por Javier Nuez.

Nunca nadie en la historia del fútbol europeo había remontado un 4-0 en contra. Este miércoles, ante el mismo PSG que lo sometió en el Parque de los Príncipes, el FC Barcelona se propuso conseguirlo. Y lo logró. ¡Vaya si lo logró! Un acto de fe desde el minuto uno, cuando había que anotar cuatro goles para igualar, y una petición de intervención divina cuando en el minuto 88, con 3-1, se necesitaban tres para pasar.

No hizo falta aparición "messiánica" para que Sergi Roberto desatara el éxtasis en las más de noventa y seis mil almas que poblaban el Camp Nou y en los millones de telespectadores que miraban atónitos las pantallas allá donde estuvieran cuando en la última jugada del partido se adelantaba a la defensa francesa para empujar el balón a la red que ponía el definitivo e histórico 6-1 en el marcador. El Barcelona pasaba a cuartos de final.

Veintiún días habían pasado desde que el PSG endosara un 4-0 en el Parque de los Príncipes que llegó a lo más profundo del alma azulgrana. Una derrota que aceleró la catarsis en can Barça con una transformación mental y de juego con anuncio de despedida por parte de Luis Enrique incluido.

El mismo Barcelona anodino de París tuvo al Atlético, Sporting y Celta como campos de pruebas para trazar el plan definitivo. La obra con la que lograr una remontada nunca conseguida en competición europea alguna. Sin anclajes, Luis Enrique arriesgó todo al 3-4-3 con el que fue probando hasta llegar hasta este miércoles. El día D.

Llegada la hora de la verdad, el momento de dar un paso adelante, el Barcelona cumplió y lo dio. El mismo paso, pero hacia atrás, que decidió dar Emery en su planteamiento. Los once jugadores del equipo parisino se acuartelaron en su propio área. Aguantar en una doble línea sobre la frontal era la idea. Pero el ímpetu azulgrana les retrasó hasta poco más allá de la línea de fondo.

Ante esta situación, poco tardó el Barcelona en poner la primera piedra. A los dos minutos, Suárez cazó un balón en el mismo área pequeña de cabeza para convertir el primer tanto ante una zaga, hoy de blanco, que no se atrevió a despejar. 1-0, un gol menos que remontar y ochenta y ocho minutos por delante.

El tanto no hizo sino confirmar y aumentar el hambre del Barcelona, que olió la sangre de un equipo cohibido nada más comenzar. El PSG era incapaz de salir de su área y los jugadores que en la ida sometieron al Barcelona de Messi hoy no eran ni una sombra de lo que llegaron a mostrar.

Pese a las ganas locales y el sometimiento de su rival, el Barcelona no terminaba de hilar una buena ocasión más allá de la línea de tres cuartos. El muro de Emery, que jugaba con fuego, estaba a una pared bien tirada de derrumbarse.

El acoso del primer cuarto de hora dio paso a un tramo de partido marcado por las acciones duras sobre el césped, donde poco a poco los ánimos se iban caldeando. El Barcelona seguía dominando, pero su falta de claridad en los últimos metros fue compensada por la bisoñez del PSG, incapaz de salir de su área –dio siete pases en campo contrario, ninguno en el área de Ter Stegen, en la primera mitad-.

Así, en el minuto 40, la defensa más contemplativa que expeditiva no acabó por despejar un balón dividido sin aparente peligro en línea de fondo en una lucha con un Iniesta que no se rindió. Sacándose un espuelazo rodeado de defensas, su recurso a la desesperada acabó chocando en Kurzawa y entrando en la portería de Trapp. La primera parte terminaba no sólo con la sensación de tener la mitad del trabajo hecho sino que la actitud pusilánime del PSG daba pie a que se iba a lograr.

Esta apreciación no hizo sino incrementarse en un segunda parte que comenzó de la misma manera que la primera. Eso sí, con un penalti más que discutible sobre Neymar, que cayó dentro del área tras tropezarse con un jugador ya en el suelo. Messi no dudó y en el minuto 49 anotó el 3-0.

Viendo que su ventaja pendía ahora de un hilo, el PSG trató de reaccionar estirando sus líneas y presionando más allá de su propio campo. La idea funcionó y los parisinos empezaron a dar alguna sensación de peligro cuando lograban conectar más de tres pases seguidos. Así, Cavani dio el primer aviso en el minuto 51 rematando al poste.

Poco después, el héroe de París, que quedó fuera del once titular de este miércoles por Lucas Moura, hacía su entrada en escena. Y la aparición de Di María no pudo resultar mejor para los franceses. La mentalidad del argentino transformó a sus acongojados compañeros. Un cambio que permitió al PSG también creer y que acabó enmudeciendo al Camp Nou en el minuto 62 cuando Cavani mandó de un testarazo la pelota al fondo de la red.

El 3-1 empañaba el desempeño azulgrana, que ahora necesitaba otros tres goles para pasar. En lugar de venirse abajo, siguió insistendo gracias al carisma y determinación deun jugador que no se rindió y siguió creyendo. ¿Messi? No, Neymar.

Si se trataba de una cuestión de fe, el brasileño no dejó nunca de hacerlo, contagiando a sus compañeros y haciéndoles ver que era posible. Aun así, el tiempo seguía corriendo y el marcador no se movía. Pero llegó el minuto 87 y una falta escorada a la izquierda cerca de la frontal. Turno para el 11, que anotó un tanto de escándalo mandando el tiro directo a la escuadra. La celebración del 4-1 pareció protocolaria para agradecer el nivel de Neymar. Pero dos minutos después, otro penalti discutible sobre Suárez a cargo de Marquinhos hizo sonar todas las alarmas.

Reconociendo que hoy era su día, Messi cedió el honor a Neymar, que logró desde el punto de penalti el 5-1 a la vez que el cuarto árbitro levantaba el cartelón: cinco minutos de descuento. Cinco minutos con el Camp Nou puesto en pie. Trescientos segundos para creer. Y a falta de apenas quince para la conclusión, Neymar, otra vez, colgó un balón. Por el aire el esférico superó a la amalgama de jugadores que buscaban despejarlo o rematarlo, Ter Stegen incluido. Pero el destino dispuso a Sergi Roberto en la trayectoria. Casi en el área pequeña, tocó la pelota. El resto, ya es historia.

-Ficha técnica:

6 - Barcelona: Ter Stegen; Mascherano, Piqué, Umtiti; Busquets, Iniesta (Arda Turan, min.65), Rakitic (André Gomes, min.84), Messi; Rafinha (Sergi Roberto, min.76), Suárez y Neymar.

1 - Paris Saint-Germain: Trapp; Meunier (Krychowiak, min. 90+2), T.Silva, Marquinhos, Kurzawa; Rabiot, Verratti, Matuidi; Lucas (Di Maria, min.55), Draxler (Aurier, min.75) y Cavani.

Goles: 1-0, min.3: Suárez. 2-0, min.40: Kurzawa, propia puerta. 3-0, min.50: Messi, de penalti. 3-1, min.62: Cavani. 4-1, min.88: Neymar. 5-1, min.90: Neymar, de penalti. 6-1, min.90+5: Sergi Roberto.

Árbitro: Deniz Aytekin (GER). Mostró cartulina amarilla a Matuidi (min.5), Draxler (min.14), Piqué (min.23), Busquets (min.36), Cavani (min.43), Rakitic (min.61), Neymar (min.64), Suárez (min.67) y a Verratti (min.90+4).

Incidencias: Asistieron al encuentro 96.290 espectadores en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Camp Nou. En el palco, entre otras personalidades, se encontraban el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont; la presidenta del Parlament, Carme Forcadell; así como las alcaldesas de Barcelona, Ada Colau, y de París, Anne Hidalgo.

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