Editorial

Cataluña: nuevo insulto al Ejército

Domingo 19 de marzo de 2017

Una vez más vuelve a escenificarse la demagogia y el sectarismo hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Cataluña, esta vez en la Feria ExpoJove de Girona. Así, el Ejército se ha visto obligado a renunciar a exhibir banderas e insignias en la citada feria, e incluso sus representantes han tenido que comprometerse a no ir de uniforme para así cumplir con el “código ético” impuesto por el gobierno municipal de Juntos por el Sí y la CUP.

Semejante despropósito ya sucedió recientemente en la Barcelona de Ada Colau, quien humilló a las Fuerzas Armadas en el Salón de la Infancia. En cierto sentido, es lo que persigue el manual de la izquierda radical y el nacionalismo: crear polémica -y, en consecuencia, repercusión mediática- a cualquier precio. Dicho manual no es exclusivo de Barcelona; también se aplica en los consistorios afines de Madrid y Valencia, en una suerte de carrera por ver quien lleva a cabo el mayor dislate.

Es innecesario explicarle a la corporación municipal de Gerona -y al resto de nacionalistas y miembros de la izquierda radical- el papel del ejército; lo saben a la perfección, por eso quieren suprimirlo: porque la libertad –decía Montesquieu- “consiste en la seguridad”, que nos garantiza el Ejército. También son conscientes de que sólo en las Fuerzas Armadas muchos jóvenes consiguen hoy una formación académica y profesional a la que no podrían aspirar de otro modo. De igual modo, el ejército enseña lealtad, honor y responsabilidad, valores todos de los que andan escasos los flamantes consistorios en manos del nacionalismo y la izquierda radical.