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El Atlético alecciona al Sevilla en busca del tercer puesto | 3-1

MINUTO 28: ATLÉTICO 3 SEVILLA 1

Diego García | Domingo 19 de marzo de 2017
Simeone ganó la partida a Sampaoli y Griezmann y Carrasco resolvieron. Por Diego García

El partido cumbre de la jornada 28 terminaría por ser el del Calderón. El que medía la resaca del Sevilla (tras su eliminación copera), escudriñaba la inercia positiva colchonera de 2017 y celebraba el partido 100 en el banquillo de la ribera del Manzanares de Diego Pablo Simeone. Todo ello se encuadraba en un duelo directo, entre el subcampeón de Europa y el vigente ganador de la Europa League, por la tercera plaza liguera. Los hispalenses habrían de repensar su ambición tras alejarse del título al tiempo que enfrentaban al Leicester y, quizá por esa circunstancia de dudas Sampaoli ejecutó una vuelta de tuerca a su once prototípico que condicionaría su guión y el de su rival.

El técnico que hizo campeón de América a Chile por primera vez en su historia reprodujo su dibujo de tres centrales, con Mariano y Escudero en los laterales y Sarabia y Vitolo en los extremos amenazantes. Eso con balón. En faceta defensiva los carrileros centraban su posición hasta el rol de interiores, cobijando a N´Zonzi, y los regateadores harían frente a las incorporaciones de Filipe y Vrsaljko. El entrenador visitante quiso asegurarse un bloqueo absoluto del juego entre líneas local como prioridad, aunque sacrificara la posesión y su matiz colorido de estilo. Y la argucia defensiva, a expensas del oponente, le serviría para frenar el fragor de salida de los del Cholo.

No obstante, sólo cedieron una opción. Eso sí, colosal. Carrasco -factor distinguido de la ofensiva de su plantilla- fluctuó hacia la mediapunta, en una de las pocas transiciones por las que pudo discurrir el fluir colchonero, para ceder al desmarque de Gameiro. El descompensado balance sevillano patrocinó una vaselina distinguida del delantero francés que Rico acertó a desviar, con sutileza, para que el envío se topara con el travesaño -minuto 12-. El único fogonazo rojiblanco del primer tiempo aconteció tras la lesión prematura -primer minuto- de Vrsaljko, que fue sustituido por Juanfran, y mientras que la trama no conseguía salir del centrocampismo táctico tejido por Sampaoli. Las paradigmáticas superioridades locales por banda quedaron tan neutralizadas como la lucidez combinativa de un Nasri mártir de la tesitura. En una batalla sin porterías.

La riqueza y el estudio mutuo de los estrategas gestaron una reducción de espacios exigente en la que el Atlético anhelaba la verticalidad y la iniciativa intensa y en la que los nervionenses se limitaron a inventar un antídoto basado en la concentración de obreros en su cancha. La mencionada estratagema le llevó a crecer cuando el bloque madrileño hubo descendido su valentía posicional, y el cortejo del cuero entró en debate a partir de la media hora (51% andaluz). Y los 15 minutos finales antes del intermedio atestiguarían la evolución sistémica de un Sevilla que ganaba metros y peso creativo. Habían adelantado sus líneas y empezaban a jugar en la cancha rojiblanca, enlazando desde los costados con un Ben Yedder que pidió penalti en la primera llegada visitante (minuto 34).

Pero en su intento ambicioso y pleno de personalidad constató el tercer clasificado el nivel del embate. Dejó espacios a la espalda de su adelantada zaga y los pupilos de Simeone, especialistas en la amortización de ese paisaje, se dispararon en una contra que concluyó en falta en el pico del área de Rico forzada por Gameiro. Griezmann asumió el lanzamiento como un centro templado hacia el segundo poste. Allí emergió la figura icónica de Diego Godín, que remató con la testa, y en solitario, a las mallas -minuto 37-. La efectividad de tercer grande del balompié nacional reviraba el válido planteamiento visitante en base al abc de la obra del Cholo: esa mezcla pragmática e integrista de presión elevada, repliegue, contra y balón parado.

Tras el gol respondió el Sevilla con jerarquía, pues se adueñaría de la pelota y encerraría a los locales hasta el final de los primeros 45 minutos. Nasri empezó a hacer circular el cuero en el tercio de territorio colchonero y los centros laterales comenzaron a inquietar, por primera vez, a Oblak. Lenglet remató desviado un saque de esquina que resultaría el único bagaje ofensivo de un tramo que destacaría la metamorfosis controladora sevillana (54% de posesión al descanso). Pero Griezmann también gozaría de una oportunidad para probar suerte, aunque de manera infructuosa. Y es que el reto de entrenadores se fue a vestuarios dejando un duelo comprimido, tenso y árido para el espectador, pero ganado por la filosofía rojiblanca (en franquía en el electrónico y en la relación de tiros a puerta -3 a 0-). Estaba respondiendo el devenir a la consistencia y obsesiva búsqueda del amarre de las virtudes rivales que caracterizan a los preparadores.

Había dibujado un repliegue intencionado el Atlético, ya en ventaja, antes del entretiempo pero la inclusión de Sampaoli de un cambio ofensivo (Lenglet dejó su sitio a Jovetic, recuperando la defensa de cuatro y los dos puntas) pareció espolear la actitud preponderante colchonera. Salió de vestuarios el escuadrón rojiblanco con la pretensión de sentenciar. Alzó metros, intensidad y ratio de posesión para agujerear la novedosa inferioridad numérica de la medular sevillana y crear tres opciones de remate en cinco minutos. Carrasco chutó a las manos de Rico y Griezmann disparó fuera de palos una combinación frenética entre Koke y Gameiro. Pero la idea del técnico visitante daría frutos en coherencia con su lectura, pues Sarabia -de tacón- y Ben Yedder buscaron las cosquillas a Oblak antes del 55 de juego.

Este comienzo anárquico de segundo tiempo y la fluidez de las aproximaciones sevillanas condujeron al Atlético al regreso al modelo de repliegue y salida. Simeone negó a sus jugadores la seducción del desequilibrio, de la improvisación y el intercambio de golpes, y, después de bajar el tempo oponente, inyectó un díptico de Gameiro y Carrasco -fundamental hoy en la vertiente vertical rojiblanca- que rozó la meta visitante por la vía de la recuperación rápida, gracias al conducto de la presión desaforada. Así retomó las riendas de la iniciativa el conjunto colchonero y ese crescendo exponencial energético acunaría la sentencia. Griezmann tradujo una falta lanzada desde la frontal en una fina parábola que se coló en la meta de Rico tras golpear en el larguero. Una diana bella y trascendental que elevó la montaña a escalar por la debilitada convicción sevillana -minuto 61-. El balón parado, herramienta olvidada, reclamó este domingo su rol de antaño.

Con 2-0 asumieron los técnicos las modificaciones que consideraron pertinentes: Sampaoli en busca de la épica y Simeone en un guiño a la confraternidad con el graderío. Así, Fernando Torres sentó a Gameiro -inteligente y acertado como proyectil en transición- y Correa e Iborra entraron en escena por Ben Yedder y Sarabia -víctimas de la especulación defensiva determinada por su preparador-. Y en el 70 de juego se atravesó un intervalo denso, pausado y torpedeado por interrupciones e imprecisiones que cortaban el ritmo buscado por el clavo ardiendo ofensivo visitante. Sin embargo, este brete no duraría mucho y la astucia táctica capitalina decretó un epílogo a su medida.

El desenlace tomaría cuerpo con la decrepitud de resuello y mental de un Sevilla erosionado. Con Gaitán como última modificación (casi pretexto para la ovación a Carrasco, MVP del choque), Koke anotaría el 3-0 -minuto 78-, convirtiendo la contrastada superioridad propia en goleada y El Niño pugnaría por localizar el hueco para aumentar su mochila goleadora en el regreso a la actividad competitiva tras su aterrador incidente en Riazor. Sacó nota en este prestigioso examen un Atlético que redundó en la crisis sevillana (tres jornadas sin ganar de manera consecutiva). Rico engrandecería su legitimidad como internacional español y Correa aprovecharía un error de Savic para anotar el tanto de la dignidad de un combinado nervionense inferior, que sólo pudo acompañar el rendimiento rojiblanco que, a esta fecha, subraya la diferencia de estatus entre ambos púgiles y que recorta su distancia clasificatoria a dos puntos.

- Ficha técnica:
3 - Atlético de Madrid: Oblak; Vrsaljko (Juanfran, m. 2), Savic, Godín, Filipe; Carrasco (Gaitán, m. 82), Gabi, Saúl, Koke, Carrasco; Gameiro (Fernando Torres, m. 61) y Griezmann.
1 - Sevilla: Sergio Rico; Mariano, Mercado, Rami, Lenglet (Jovetic, m. 46), Sarabia (Vitolo, m. 63); Escudero, N'Zonzi; Ben Yedder (Correa, m. 63), Nasri y Vitolo.
Goles: 1-0, m. 36: Godín cabecea una falta lanzada por Griezmann. 2-0, m. 60: Griezmann, de falta directa a la escuadra. 3-0, m. 77: Koke, a puerta vacía tras un pase de Juanfran y un rechace. 3-1, m. 84: Correa culmina un contragolpe.
Árbitro: Gil Manzano (C. Extremeño). Amonestó a los locales Filipe (m. 39) y Carrasco (m. 54) y a los visitantes Escudero (m. 22), Rami (m. 36), Sarabia (m. 46) y Mercado (m. 60).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo octava jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 55.000 espectadores.

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