El delantero decidió el intenso enfrentamiento ante el Deportivo.
El Celta pescó tres puntos del derbi gallego para retomar el pulso liguero y apagar la impoluta inercia en que navegaba el sistema coruñés. El enfrentamiento, que a la postre terminaría por matizar la tranquilidad del Deportivo con respecto a la permanencia, arrancó con dominio celtiña y un planteamiento especulativo local. Berizzo sólo dio descanso a dos piezas de las que jugaron en Rusia entre semana (Fontás y Pione no empezaron y sí lo hicieron Bongonda y Roncaglia) y Luisinho entró por Navarro en un equipo blanquiazul que recuperó a Mosquera para a la medular.
El amplio trazo de posesión visitante se estiraría casi hasta el descanso. En ese intervalo de control vigués Guidetti rozó el tanto en una acción salvada por Borges y que resultó en la lesión del sueco -minuto 12-. El percance dio minutos a Beauvue en un escenario de cómodo discurrir de la circulación celeste a la que el Deportivo sólo pudo interponer una escapada de Joselu, que chutó al cielo. Apareció, entonces, Lux, parra convulsionar el denso desarrollo.
El meta argentino cometió una pifia en un saque de esquina y Aspas no amortizó el fallo. Tampoco Beauvue y Bongonda pudieron fructificar en goles sus remates y la posesión de su equipo en jugadas posteriores. La falta de acierto y la sensación de amenaza patrocinaron un respingo coruñés previo al intermedio que Bergantiños no supo convertir. Wass clausuraría el toma y daca sobrevenido aunque el descanso se decretaría sin alteraciones en el marcador a pesar de la traca final.
La reanudación pareció prolongar la anarquía previa y un fallo de Roncaglia le regaló un remate a Borges que ergio acertó a repeler. Habían corrido 10 segundos de segundo acto. Joselu y Bruno Gama tampoco atinarían de inmediato. Y la apariencia de mayor consistencia coruñesa se confirmaría, aunque con menos asiduidad ofensiva, por obra del cansancio del Celta. La pelota y las sensaciones pertenecían al bloque local cuando Carles Gil, recién entrado, chutó sin suerte.
El desenlace susurraba un asedio unidireccional del Depor ante una estructura viguesa desfondada. Sin embargo, la trascendencia de la calidad de reafirmaría. Iago Aspas, el jugador mejor dotado en este sentido sobre el césped, enganchó una acción de desborde de Sisto para hacer el 0-1 a falta de un cuarto de hora. Era el primer gol del delantero internacional español en el campo de su eterno rival y sería el último de la tarde, pues Mel, que introdujo a Çolak como revulsivo, no encontraría la ruta para evitar su primera derrota desde que tomara las riendas del club gallego.
- Ficha técnica:
0 - Deportivo de La Coruña: Lux; Juanfran, Arribas, Albentosa, Luisinho; Mosquera. Álex Bergantiños; Bruno Gama (Carles Gil, min.60), Borges, Fayçal Fajr (Çolak, min.76); y Joselu (Andone, min.66).
1 - Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny; Radoja, Pablo Hernández; Iago Aspas, Wass (Jozabed, min.86), Bongonda (Pione Sisto, min.71); y Guidetti (Beauvue, min.12).
Gol: 0-1, min.74: Aspas.
Árbitro: Martínez Munuera, del colegio valenciano. Mostró amarilla a Cabral (min.14), Hugo Mallo (min.65), Pablo Hernández (min.83) y Pione Sisto (min.86), del Celta; y a Luisinho (min.56), Lux (min.75), Mosquera (min.80) y Çolak (min.93), del Deportivo.
Incidencias: Partido de la vigésimo octava jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de Riazor ante 30.809 aficionados según el Deportivo. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Ramón Lete, vieron el partido en el palco de autoridades.