Cientos de londinenses acudieron con velas y ramos de flores a un acto de homenaje convocado por el alcalde de la capital británica, Sadiq Khan, que mostró su solidaridad con los afectados y llamó a los ciudadanos a no dejarse "intimidar" por el terrorismo.
Durante una jornada de duelo en Londres, se multiplicaron las ofrendas al pie del Big Ben y otros puntos donde el miércoles se vivieron escenas de pánico cuando un hombre arrolló con un vehículo a la multitud que caminaba por el puente de Westminster y acuchilló después a un policía.
Al dirigirse hacia la multitud congregada en la plaza de Trafalgar, el alcalde subrayó que las víctimas del atentado son "gente que han venido desde todos los rincones del mundo". "Londres es una ciudad maravillosa, llena de gente extraordinaria de todos los orígenes. Cuando los londinenses afrontamos tiempos duros, nos levantamos por nuestros valores y demostramos que somos la mejor ciudad del mundo", añadió.
En los adoquines de la plaza, algunos de los concentrados hicieron dibujos en los que se repetía la consigna: "No estamos asustados". "Estamos aquí para mostrar nuestro apoyo a la ciudad de Londres, que es nuestra ciudad. En una situación así tienes que elegir la perspectiva con la que ves las cosas. Puedes centrarte en el odio y en lo negativo, pero no es lo queremos hacer. Ni nosotros ni la ciudad", agregó.
Antes de ese acto, el equipo que trabajaba con el agente Keith Palmer, el policía que murió en el ataque, le rindió tributo frente a la sede de Scotland Yard. El funcionario también fue recordado al inicio de la sesión en la Cámara de los Comunes.
Entre los diputados, y especialmente conmovido, estaba el conservador Tobias Ellwood, que trató de reanimar sin éxito durante varios minutos a Palmer y que recibió el agradecimiento por su "extraordinaria" acción por parte de la primera ministra, Theresa May.
"No nos derrotarán", dijo en el Parlamento la jefa de Gobierno, para quien "la mejor respuesta no está en las palabras de los políticos, sino en las acciones de millones de personas" en el Reino Unido que demuestran a los terroristas que no se "rendirán".