El sol aplastante con que recibía la Ciudad del Rock levantada en Arganda del Rey a sus visitantes se convirtió en el absoluto protagonista de la primera jornada de Rock in Río Madrid, en la que brillaron con luz propia sus primeros participantes, Alanis Morissette, Jack Johnson y Loquillo.
Con una programación de los más heterogénea -prueba de ello es que comparten escenario Manolo García y Neil Young- la cantante y compositora canadiense Alanis Morissette era la primera de las grandes estrellas en asomarse al Escenario Mundo. La músico de Otawa se metía en el bolsillo de su chaleco blanco al no muy numeroso pero variopinto público que a últimas horas de la tarde se agolpaba delante del escenario, mostrando una voz excelente y sus ya clásicos contoneos psicodélicos.
Alanis ofreció lo mejor de su repertorio, en el que no faltaron "You Oughta Know", "Ironic", "You Learn" y la inevitable "Thank you", y presentó alguna que otra nueva canción, como "Underneath", de su último álbum, "Flavors of Entaglement". Le seguía en el escenario el hawaiano Jack Johnson (en la foto), ése que dejó su mayor pasión, el surf, por la otra que más le gusta, la música, convirtiéndose en uno de los músicos de culto de las nuevas generaciones de la costa oeste de Estados Unidos, siendo comparado con Ben Harper y Dave Matthews y definido por muchos como el "beach boy del siglo XXI".
Con temas como "Bubble toes", "Flake" y "Fortunate fool", Jack Johnson ofreció un recital acústico, agradable y relajante, ante un millar de seguidores que se movía al ritmo de las melodías de playa y palmeras del músico americano.
El caliente Hot Stage, con los "rocabilis"Mientras, en el escenario Hot Stage, Loquillo competía con Alanis Morissette y conseguía congregar a cientos de fans entregados, compañeros de tupé, algunos a los que ya les faltaba pelo que peinar y seguidores con camisetas nostálgicas de Loquillo y Trogloditas, gritando y recibiendo con los brazos en alto y al grito de "loco" a un Loquillo de negro impoluto y pleno de energía.
Loquillo, en estado de gracia"Cruzando el paraíso", "Arte y ensayo" y "Memoria de jóvenes airados" fueron algunas de las canciones con las que el mítico cantante de los 80 animó a un público que coreaba a pleno pulmón los estribillos de "Feo, fuerte y formal", "Cuando fuimos los mejores" y "El ritmo del garaje".
Bebiendo tragos de una copa, con peine en el bolsillo de la americana y con su sonrisa cómplice, Loquillo cerraba el Hot Stage, que antes habían pisado con menor éxito de público las bandas noveles Lilith y The Right Ones.