Poco o nada le queda ya por jugar a Las Palmas. La anunciada marcha de su entrenador ha terminado por colmar la relajación de un vestuario que ya ha cumplido el objetivo de la permanencia y al que ya hace tiempo que no le da la concentración ni el juego para aspirar a más. Esa condición fue aprovechada por el Eibar para imponerse con claridad y romper la racha que les mantenía sin una victoria ante los canarios en Ipurúa y en Primera. Al mencionado síntoma ambiental se sumaría el estadístico, pues los de Setién son uno de los peores visitantes del torneo (una victoria, en Mestalla, y seis puntos en 14 partidos).
Los azulgranas empezarían pegando primero en un duelo que prometía goles (47 tantos habían firmado hasta entonces los locales, quintos en LaLiga en ese apartado, por 45 dianas visitantes). Pedro León dispararía desde la frontal para que Lizoain estrenara sus guantes y el extremo no alcanzaría a rematar a gol la primera llegada clara del envite. La pelota era local y Bebe aprovechó el arranque intenso de los vascos para abrir la lata. El brasileño culminó una contra en la que el suplente de Inui recibió el pase de Luna y batió al meta canario en el mano a mano.
El gol en contra no provocó una variación en el 4-1-4-1 de Setién, que trató, mediante ese dibujo, de cazar transiciones punzantes y de jugar en cancha ajena. Sin embargo, el anhelo amarillo se tornaría en pesadilla con celeridad, pues el ritmo local desbordaba la tenue intensidad contrincante y Kike García hizo el 2-0 en un pestañeo. El goleador empalmó con atino un centro de Bebe para que la pelota se colara tras ser desviada por Aythami.
La brecha en el electrónico no amilanó la verticalidad de los de Mendilíbar, que buscaron la sentencia con ahínco. Lejeune dispuso de un cabezazo que lamió el larguero y nadie remató un centro peligroso mientras que Las Palmas sólo habían inquietado a Yoel en una transición que presentó a Livaja en tú a tú con el portero. Pero el fuera de juego se consumó y el bagaje ofensivo de los visitantes seguía seco. Al tiempo, Adrián volvía a poner a prueba a Lizoain. En este caso desde larga distancia.
Antes del descanso se atisbó un cambio en la dinámica: la posesión empezó a teñirse de amarillo y el Eibar, complacido, cedió metros y resuello. Ese prólogo de la metamorfosis sería confirmada en al reanudación. Las Palmas, espoleada por Setién, salió al verde con otro ánimo y compromiso y puso en dificultad a un Yoel que vio cómo su actividad se multiplicaba. Los intentos de Roque Mesa y Livaja redondeaban el cambio del viento. Aún así, la pegada de los armeros siguió frondosa, ya que un testarazo de Lejeune fue sacado bajo palos por Momo en la respuesta local.
Aparecería, entonces, Lemos. El mejor jugador canario del curso sumó otro gol de videoteca al lanzamiento de falta a su mochila. El cañonazo recortó distancias y ajustó un partido que había cambiado. Pero el equilibrio en la relación de fuerzas duró sólo un minuto. Eso fue lo que tardó el bloque eibarrés en plantarse con peligro en el área rival. Allí, Kike García fue derribado y Adrián certificaría el 3-1 y los tres puntos que refuerzan el sueño de un equipo que navega al borde de los puestos que dan acceso a la Europa League.
- Ficha técnica:
3 - SD Eibar: Yoel; Capa, Ramis, Lejeune, Antonio Luna; Escalante (Christian Rivera, m. 60), Dani García; Pedro León (Rubén Peña, m. 61), Adrián, Bebé; y Kike García (Sergi Enrich, m. 81).
1 - UD Las Palmas: Raúl Lizoain; David Simón, Aythami Artiles, Mauricio Lemos, Hélder Lopes; Montoro; Momo, Halilovic, Roque Mesa (Hernán, 85), Jonathan Viera (Prince Boateng, m. 72); y Livaja (Jesé, m. 77).
Goles: 1-0. m. 13. Bebé; 2-0. m. 23. Artils, en propia meta; 2-1. m. 61. Mauricio Lemos; 3-1. m. 62. Adrián, de penalti.
Árbitro: Ignacio Iglesias Villanueva (Comité gallego). Amonestó a los locales Dani García; y a los visitantes Livaja, Roque Mesa, David Simón, Hélder Lopes, Aythami Artiles
Incidencias: 5.261 espectadores acudieron al campo de Ipurúa a presenciar un partido de la jornada 30 de Primera División. El Eibar donará la totalidad de la taquilla del encuentro a los damnificados por las inundaciones en Perú.